Las enfermeras navarras son las que menos riesgo tienen de contraer enfermedades a causa de pinchazos accidentales

Kutz anuncia la redacción de una orden para regular la obligatoriedad de los dispositivos de bioseguridad para evitar estos contagios

PAMPLONA, 14 (EUROPA PRESS)

Las enfermeras navarras son las que menos riesgo tienen de contraer enfermedades de transmisión sérica, sida y hepatitis, a causa de pinchazos accidentales, ya que, Navarra es la comunidad autónoma con mayor número de enfermeras por habitante.

Así lo manifestó esta mañana el presidente del Consejo General de Enfermería de España, Máximo González, quien destacó que Navarra es la comunidad española con mayor número de profesionales de enfermería por ciudadano, 9 por cada 1.000 habitantes, ratio similar al europeo. Sin embargo, la media nacional se sitúa en 5,3 enfermeras por cada 1.000 habitantes.

Este y otros datos serán analizados hoy y mañana en una jornada sobre 'La seguridad frente al contagio sanguíneo en el ámbito sanitario', que se celebra en el Baluarte de Pamplona con la asistencia de más de 500 profesionales de enfermería navarros.

González, que compareció en rueda de prensa junto al presidente del Colegio de Enfermería de Navarra, Pablo de Miguel, puso de relieve que en el 2008 un total de 293 enfermeras navarras fueron infectadas a causa de pinchazos accidentales con material punzante utilizado previamente con sus pacientes, de las cuales 249 fueron casos leves y 44 casos graves.

Para evitar la transmisión de enfermedades séricas a través de pinchazos accidentales, el presidente del Consejo General de Enfermería de España recalcó que basta con la utilización de dispositivos de bioseguridad. Se trata de jeringuillas y lancetas cuyas agujas quedan inhabilitadas una vez que se han utilizado estos dispositivos a los pacientes, explicó Máximo González, quien destacó que con su utilización "se reducen en más de un 85 por ciento las exposiciones percutáneas y el riesgo de contagio por parte del personal sanitario".

Además de la implantación de estos dispositivos de seguridad, expuso, es "indispensable" la formación del profesional sanitario sobre estos métodos y la creación de un observatorio en cada comunidad autónoma para establecer unos protocolos de todos los incidentes que se produzcan. González señaló que en la actualidad "sólo" cuatro comunidades autónomas tienen establecido como obligatorio el uso de material punzante con dispositivos de seguridad antipinchazos para evitar este tipo de riesgos (Castilla-La Mancha, Madrid, Galicia y Baleares), y abogó porque todas las regiones españolas adopten las medidas necesarias para proteger a los profesionales sanitarios frente a los pinchazos.

En esta línea, destacó que la consejera de Salud del Gobierno de Navarra, María Kutz, que fue la encargada de inaugurar esta mañana la jornada, anunció durante su intervención la redacción de una Orden Foral que va a regular la obligatoriedad de los dispositivos de bioseguridad en la sanidad navarra, tanto pública como privada, para evitar los pinchazos accidentales. Una "gran noticia", según González, que ha sido acogida por las enfermeras de la Comunidad foral con "sumo agrado".

REDUCCIÓN DE LOS COSTES

El presidente del Consejo General de Enfermería de España puso de relieve que si se establece este sistema de bioseguridad, "totalmente necesario", supondría un ahorro para el sistema sanitario en torno al 73 por ciento, frente a los costes derivados de los pinchazos sufridos de forma accidental por el personal sanitario, teniendo en cuenta el tratamiento sanitario y las bajas laborales.

Según expuso, las enfermedades contraídas a causa de pinchazos accidentales ha supuesto un coste al sistema navarro de Protección Social y Sanitario de aproximadamente 600.000 euros, y aseguró que si se implantasen la obligatoriedad de los dispositivos de bioseguridad estos costes se reducirían hasta los 150.000 euros.