Asociación de Enfermos de Hepatitis C, satisfecha con el fallo del TS pero triste por los afectados que no lo han visto

VALENCIA, 17 (EUROPA PRESS) La coordinadora de proyectos de la Asociación de Enfermos de Hepatitis C, Amparo González, que fue presidenta de la entidad durante 10 años, aseguró hoy, tras conocer la decisión del Tribunal Supremo de mantener la condena de casi 2.000 años de prisión al anestesista Juan Maeso como responsable del contagio del virus a 275 pacientes entre 1988 y 1998, que están "satisfechos" con este fallo aunque "tristes" por las cinco personas "con nombres y cara" fallecidas durante el proceso judicial. En este sentido, incidió en que los afectados son personas que entraron a curarse en un hospital y salieron enfermos y consideró que "se hizo justicia cuando Maeso entró en prisión". González, en declaraciones a Europa Press, aseguró que estaba "tranquila" sobre la resolución que podía adoptar el Tribunal Supremo, --que se hará pública en los próximos días--, porque, al igual que los afectados, esperaron durante mucho tiempo a que hubiera una "buena investigación, que la hubo" y vivieron 18 meses de proceso judicial, en el que consideró que el anestesista "se sentó con un ordenador, apuntando datos y como defensa", y en el que "se podía haber defendido". Por ello, sostuvo que "en ningún momento" pensaban que "se podía venir abajo el trabajo de fiscales y jueces" con el recurso de la defensa y subrayó que los afectados, con la sentencia de la Audiencia Provincia de 2007 "decidimos que ya había terminado" el proceso judicial, que el "mundo judicial" se había puesto de su lado y que esta resolución era "la válida". No obstante, mostró su "tristeza" porque "personas con nombres y cara" --cinco en total-- fallecieron en el proceso judicial y todavía sus familiares "no levantan cabeza". "Todas las personas han visto cómo han cambiado sus vidas" y ahora "están aprendiendo a vivir con un virus" aunque continúan con una medicación que produce muchos efectos secundarios. Las indemnizaciones fueron "rápidas", manifestó, aunque se han destinado a pagar abogados y procuradores e incluso hay afectados que han dejado de trabajar porque tienen "mucho miedo" y llegan a "ocultar" a familiares y compañeros lo que les ocurre. El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a 1.933 años de prisión impuesta al anestesista Juan Maeso Vélez por el contagio del virus de la hepatitis C a 275 pacientes intervenidos quirúrgicamente en el hospital público valenciano de La Fe y los privados Casa de Salud, Clínica Quirón y Virgen del Consuelo de la misma ciudad entre los años 1988 y 1998. En una vista a puerta cerrada, el tribunal revisó la condena impuesta por la Audiencia Provincial de Valencia al desestimar el recurso presentado por el anestesista, por lo que quedó confirmada la pena de cárcel que se le había impuesto, informaron fuentes del alto tribunal. La sección segunda de la Audiencia Provincial de Valencia consideró probado en mayo de 2007 que Maeso usaba para sí los fármacos anestésicos antes de emplearlos a los pacientes, y fijó un total de 20.374.065 euros en indemnizaciones para los perjudicados, con responsabilidad civil directa de las compañías aseguradoras y subsidiarias de Urotecno, Casa de Salud y la Conselleria de Sanidad de la Generalitat. El tribunal --que le consideró autor de 275 delitos de lesiones penados con siete años de cárcel por cada uno de ellos y otros cuatro de homicidio imprudente, con dos años de cárcel cada uno, en ambos casos sin circunstancias modificativas de la responsabilidad-- le impuso indemnizaciones que oscilaron entre los 49.065 euros para la viuda e hijos de una víctima, 150.000 a los herederos de cada uno de cuatro afectados fallecidos y cantidades globales de 60.000, 75.000, 90.000 y 120.000 para determinados grupos de víctimas, en función de si sufren una hepatitis leve asintomática o con sintomatología, moderada o grave.