China informa a su población sobre cómo defenderse ante la gripe porcina

PEKÍN, 27 (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit)

El Ministerio de Salud de China ha emitido un comunicado dando instrucciones a la población sobre cómo detectar y prevenir el virus de la gripe porcina en caso de que llegue a extenderse en este país.

El comunicado define cómo se transmite el virus entre humanos, cuáles son los síntomas del contagio (descartando que la enfermedad se contagie a través de los alimentos) y afirma que, aunque no existe aún una vacuna, se trata de una infección prevenible, controlable y tratable.

La Administración General de Cuarentena, por su parte, difundió el fin de semana una orden exigiendo a todos aquellos que entren en territorio chino con síntomas de gripe, o que los desarrollen hasta dos semanas después de haber viajado al extranjero, que informen de su estado.

Además, el país ha prohibido la entrada de alimentos con carne de cerdo procedente de México y varios estados norteamericanos (California, Kansas y Texas), de momento los principales focos del virus.

Pero el temor a que la gripe porcina pueda extenderse a China ya ha afectado, al menos, al mercado bursátil. La actual afección está recordando al brote de SRAS (Síndrome Respiratorio Agudo y Severo) de 2003, y las aerolíneas se encuentran entre las primeras perjudicadas.

Air China, de momento, cerró ya hoy con unas pérdidas del 6,2 por ciento (aunque llegó a encajar una caída, a media mañana, del 11 por ciento), mientras que las acciones de China Southern Airlines descendieron un 6,1 por ciento.

Sin embargo, China defiende que cuenta con la tecnología necesaria para detectar el virus A/H1N1, de la gripe porcina, y está tomando las medidas correctas para evitar su entrada en el país.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha coincidido en señalar que Asia está relativamente mejor preparada que otras regiones para hacer frente al virus, "gracias" a la experiencia previa con el SRAS y a los continuos brotes de gripe aviar, que, hasta el estallido entre humanos de la gripe porcina, se temía que podría convertirse en el mortal equivalente de la gripe de 1918, por la que murieron más de 50 millones de personas.