Se triplican los tratamientos para prevenir la infección accidental del VIH

MADRID, 24 (EUROPA PRESS) Las peticiones de tratamiento para prevenir infecciones de VIH durante una relación sexual de riesgo o por pincharse accidentalmente con una jeringuilla infectada se han multiplicado por tres en sólo cinco años, de 2001 a 2005, en España, según el primer estudio realizado en nuestro país sobre profilaxis antirretroviral en exposiciones accidentales, tratamientos incluidos en el Plan Nacional sobre el Sida, pero de los que no se informa en todos los hospitales. Los encargados de presentarlos fueron los autores del estudio Enrique Navas Elorza, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid), e Ignacio Santos Gil Servicio de Medicina Interna-Infecciosas del Hospital Universitario de la Princesa (Madrid), quienes participaron hoy en la reunión de expertos organizada hoy en Madrid por la Fundación Ramón Areces bajo el título 'Controversia en el manejo de la infección VIH'. Las conclusiones del trabajo, en el que participaron de forma voluntaria un total de 25 hospitales nacionales --13 de ellos catalanes-- demuestran que, desde que se oferta este tratamiento a todos los pacientes que lo soliciten hasta el término del estudio, las peticiones de esta profilaxis alcanzaron casi el millar (993), aumentando de las 100 de 2001 hasta las 300 registradas en 2005, según los últimos datos disponibles. Según el estudio, de las personas que reclamaron información y tratamiento en los hospitales durante el periodo que duró la investigación, en la mitad de los casos (53,2%) se recomendó el uso de los fármacos y en el resto (46,8%) se desaconsejó, bien porque era tarde para la profilaxis, ya que habían pasado ya más de 72 horas desde el posible contacto de riesgo con el virus, bien porque el riesgo "no era suficiente" o porque el paciente abusara del método. La forma más común de exposición accidental al virus fue el sexual (53%), tanto por contacto de riesgo como por accidente en una relación estable con una pareja infectada por el virus. Tras esta opción, destacan el pinchazo accidental con una jeringuilla --una vía por la que muchas familias acuden con niños que se pincharon por accidente en un parque-- y la agresión (40%) como vías recurrentes. DESINFORMACIÓN DE MÉDICOS Y PACIENTES El perfil más común de estos pacientes es el de un varón de 30 años que conoció la existencia de esta opción "a través de un conocido, por Internet o por algún artículo en prensa", ya que, según reconoce el doctor Navas Elorza, muchos médicos y pacientes desconocen la existencia de este servicio, por lo muchos hospitales no lo ofrecen. En tres de cada cuatro de estos casos, que suelen atenderse en Urgencias, "no se pudo saber con certeza" si el paciente estaba o no infectado, pero se constataron al menos tres infecciones, el 0,3 por ciento del total de solicitantes, durante el periodo estudiado. La profilaxis postexposición (PPE), que consiste en la administración de los mismos antirretrovirales que se usan en los pacientes con infección documentada --pero administrados sólo durante cuatro semanas en estos casos-- cuesta unos 900 euros por persona y está financiado en su totalidad por el sistema público, dejando a criterio del médico la recomendación o rechazo de su administración.