El coste anual de un paciente con asma es de 1.950 euros, aunque podría ser menor con un buen control de la enfermedad, según SEPAR

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MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

El coste para la salud pública de un paciente con asma es de unos 1.950 euros anuales, afectando al presupuesto sanitario más que la tuberculosis y el sida juntos, según se desprende de los resultados de un estudio que ha publicado la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) con motivo del Día Mundial de la Enfermedad que se celebra hoy.

De este modo, el 70 por ciento del coste total de estos pacientes se atribuye al mal control de la enfermedad, por lo que para mejorar estas cifras, explicó el presidente de SEPAR, Julio Ancochea, es necesario "involucrar las tres patas de esta enfermedad: profesionales sanitarios, pacientes y entorno, dotándoles de las herramientas y conocimientos necesarios para mejorar el control de la enfermedad".

La prevalencia del asma en España se sitúa en torno al 5 por ciento en la población adulta, mientras que en edad infantil aumenta hasta el 12 por ciento, siendo en total unos tres millones los afectados por esta enfermedad en España. Debido a las características de sus síntomas, el asma afecta también al entorno del enfermo: familia, amigos, compañeros de trabajo o colegio, ven su vida alterada por lo que se considera que son más de 10 millones de personas en España las que ven afectada su calidad de vida a causa del asma.

No obstante, según explicó el doctor Ancochea, la mortalidad del asma ha disminuido en los últimos años mientras que el impacto de la enfermedad va aumentando. Los casos de asma crecen debido a cambios sociales, ambientales y de estilo de vida, por ejemplo, la urbanización ha producido un aumento del proceso.

Además, una exacerbación representa importantes riesgos para la salud del paciente, a menudo una visita a urgencias y un ingreso, y a la larga, una disminución de su capacidad pulmonar". Según datos de otro estudio, de 3.038 pacientes con ingresos hospitalarios por agudización grave del asma entre 1994 y 2004, el 37 por ciento tenía diagnosticada previamente un asma persistente leve.