La Ley Antitabaco ha beneficiado a las mujeres de entre 45 y 65 años, según un estudio

LOGROÑO, 08 (EUROPA PRESS)

La salud de las mujeres con edades comprendidas entre 45 y 65 años es la más beneficiada por la implantación hace tres años de la Ley Antitabaco. Así lo demuestra un estudio realizado con datos de 1.415 mujeres en Zaragoza y presentado en las XIII Jornadas Nacionales para Médicos Residentes de Medicina Familiar y Comunitaria, que hoy concluyen en el Riojaforum (Palacio de Congresos y Auditorio de La Rioja) de Logroño, organizadas por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), con la colaboración de la compañía biomédica Pfizer.

El impacto de la legislación en la prevención y manejo del tabaquismo ha sido uno de los contenidos protagonistas de estas jornadas a las que han asistido cerca de medio millar de médicos residentes y jóvenes médicos de familia. Sobre este asunto además se ha presentado en Logroño un estudio retrospectivo que ha analizado los ingresos hospitalarios por cardiopatía isquémica durante un periodo de tres años; dos años antes y uno después de la entrada en vigor de la Ley Antitabaco en España en enero de 2006.

Los autores observaron que entre los 45 y los 65 años se registró una reducción de infartos agudos de miocardio de un 44 por ciento en 2006 respecto a 2005. En este segmento de edad se consiguió la reducción estadísticamente más significativa, lo que les llevó a concluir que las mujeres con esa edad son las que más se benefician de la ley.

Cuando se analizaron los ingresos en pacientes por encima de los 65 años se observó un incremento que podría explicarse por el envejecimiento de la población. Por debajo de los 45 años las diferencias observadas antes y después de la implantación de la ley no eran relevantes.

REFORMA DE LA LEY

Aunque la Ley ha supuesto un cambio en la prevención y control del tabaquismo, la semFYC defiende una reforma de la norma para garantizar que todos los espacios de uso público estén totalmente libres de humo.

Como indica el doctor Javier Mataix, coordinador del Grupo de Atención al Tabaquismo (GAT) de esta sociedad científica, "la calidad del aire que respiramos influye considerablemente en la salud, pero aún más el aire que se respira en los espacios cerrados. De hecho, la hostelería es el punto débil de la Ley puesto que sólo regula los locales de 100 metros o más, que son sólo el 20 por ciento del total. Aunque gran parte de los locales regulados cumplen la ley, únicamente 40.000 de los 350.000 locales de hostelería son totalmente libres de humo o están compartimentados.

En los locales libres de humo los trabajadores de hostelería tienen menos síntomas respiratorios y unos niveles de nicotina 56 por ciento más bajos que en los locales con humo. Por eso en este momento es una prioridad la reforma de la ley. Se tiene que dar un paso más para poder asegurar que todos los espacios de uso público estén totalmente libres de humo. Una condición necesaria para proteger a la población frente a la exposición del aire contaminado por el humo del tabaco".

La semFYC también ha solicitado que se financien en todas las comunidades autónomas los tratamientos para dejar de fumar. Considera que el tabaquismo está claramente discriminado frente a otros factores de riesgo como la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, la diabetes o el alcoholismo, para los que existen fármacos financiados y, sobre todo, si se tiene en cuenta que su tratamiento es cuatro veces más coste-efectivo que el de la hipertensión arterial y 13 veces más efectivo que el de la hipercolesterolemia.

"El tabaquismo es una adicción difícil de superar; por eso el sistema sanitario debe realizar esfuerzos en dos direcciones: por un lado, crear un clima favorable al abandono, y por otro tener en cuenta que en muchas ocasiones va a ser preciso el apoyo sanitario para lograrlo con éxito. El seguimiento por el médico de familia o la enfermera, la prescripción de fármacos cuando sea necesario o la interconsulta, en casos excepcionales, a unidades especializadas de deshabituación, deben estar disponibles en sistema sanitario público", asegura Mataix.

El tabaquismo activo y el pasivo son, respectivamente, la primera y tercera causa de mortalidad evitable en los países desarrollados y se estima que en España mueren al año por tabaquismo activo más de 54.000 personas y por el pasivo más de 6.300 personas.