La mitad de los enfermos con colitis ulcerosa aseguran sufrir ansiedad o depresión por culpa de su enfermedad, según estudio

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Más de 180.000 españoles sufren enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa, patologías crónicas del intestino cuya incidencia está aumentando en los últimos años

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

El 51 por ciento de los enfermos con colitis ulcerosa afirman estar deprimidos o tener ansiedad por culpa de su enfermedad, lo que en ocasiones puede repercutir en la actividad de la misma y favorecer la aparición de nuevos brotes, según se desprende de los resultados de una encuesta realizada por la Asociación de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de España (ACCU) y el Grupo Español de Trabajo de ambas enfermedades (GETECCU) con motivo de la celebración del Día Europeo de estas enfermedades inflamatorias intestinales.

Actualmente se estima que en España hay más de 180.000 ciudadanos con una de estas dos enfermedades autoinmunes de carácter crónico, que afectan principalmente a población joven y cuyo diagnóstico de nuevos casos está aumentando en los últimos años. Según explicó el jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital de Manises de Valencia y presidente de GETECCU, Joaquín Hinojosa, "la mejora de la calidad de vida ha conllevado una menor exposición a antígenos y otros factores ambientales, lo que hace que el sistema inmune este poco entrenado".

A pesar de este diagnóstico, el 80 por ciento de estos pacientes sufre brotes continuos de la enfermedad, lo que dificulta su día a día y hace que empeore su calidad de vida, tanto en el aspecto laboral como condicionando su tiempo libre o sus relaciones sociales.ç

Así, la colitis ulcerosa influye en el estado de ánimo del enfermo pero condiciona al mismo tiempo la evolución de la enfermedad, ya que se ha demostrado que "el estado emocional puede no ser determinante pero si coadyuvante en el desarrollo de un brote", aseguró el doctor Hinojosa.

De igual modo, el factor anímico afecta también a la relación entre el paciente y el médico ya que, según los resultados de esta encuesta, un 73 por ciento de los pacientes admite que no son ellos los que hablan en la consulta del impacto que tiene la enfermedad en su vida diaria sino que es el facultativo el que toma la palabra.

Aunque el trato del especialista está bien valorado por los pacientes, con un 7,5 de media según esta encuesta, los enfermos con colitis piden mejorar la comunicación que mantienen con sus médicos habituales a través de consultas monográficas y la mitad (54%) asegura que estos no son su principal canal de información de la enfermedad.

INTERNET INFORMA MÁS QUE EL MÉDICO

Según los resultados de esta investigación, el canal preferido por los enfermos con colitis ulcerosa para obtener información sobre su dolencia es Internet y, tras esta vía, los medios de comunicación. De hecho, señaló este experto, el hecho de que muchos pacientes sean jóvenes y estén más relacionados con las tecnologías hace que muchos de ellos, tras el diagnóstico de la enfermedad, acudan a las consultas sobreinformados gracias a lo que pueden leer en distintas páginas web.

Los pacientes, por su parte, justifican la utilización de otras vías de información alternativas al médico en la falta de acceso a su especialista y, según el presidente de ACCU, Ildefonso Pérez, "es necesario que los enfermos puedan evitar la lista de espera cuando se dé un brote".

Tras la estabilización de la enfermedad con el tratamiento más adecuado, estos pacientes suelen pasar por consulta ordinaria cada tres o cuatro meses aunque "no siempre coincide con un brote". Además, ante cualquier duda que pueda surgir, los pacientes piden mejorar y facilitar el acceso al especialista vía telefónica o por correo electrónico, algo que los propios médicos facilitan en muchos casos pero que al final depende de cada centro hospitalario.

ALTO ABANDONO DEL TRATAMIENTO

Dado su carácter crónico y el desconocimiento que existe sobre su origen, el tratamiento para la colitis ulcerosa es de por vida y se centra en la prevención de brotes. Sin embargo, en aquellos pacientes en que la enfermedad está más controlada y tan sólo reciben un tratamiento de mantenimiento a través de inmunosupresores la ausencia de síntomas hace que muchos de ellos acaben abandonando el tratamiento.

Según estudios anteriores, explicó el doctor Hinojosa, sólo un 40 por ciento de los pacientes con colitis ulcerosa aseguran tomar correctamente su medicación diaria, algo que generalmente se produce hasta que aparece un nuevo brote y el paciente vuelve a sufrir la enfermedad.

De hecho, hay pacientes en los que, tras dos años de tratamiento, se puede recomendar sus suspensión, si bien este experto apuesta por mantenerlo ya que sirve como profiláctico para evitar cáncer de colon.