La psicoeducación es beneficiosa a largo plazo en trastorno bipolar, según expertos

BARCELONA, 6 (EUROPA PRESS)

El uso de la psicoeducación es beneficiosa a largo plazo en la prevención de recaídas en pacientes con trastorno bipolar, ya que aprenden la importancia de tomar la medicación o cómo identificar los síntomas de una recaída, según dos estudios del IDIBAPS-Hospital Clínic de Barcelona, que publican 'British Journal of Psychiatry' y 'Journal of Clinical Psychiatry'.

El trastorno bipolar es una de las diez principales causas de discapacidad en el mundo, según la OMS. Se trata de una patología marcada por cambios bruscos del estado de ánimo, pensamiento y comportamiento, y que pese a que cuenta con terapias farmacológicas eficaces, éstas sólo actúan a nivel de síntomas.

Con la psicoeducación, los pacientes se ahorran, en los cinco años de seguimiento, un año de síntomas, lo que hace que se reduzca el número de hospitalizaciones y la duración de las mismas. También apunta que, aunque el gasto sanitario inicial es superior, con el tiempo, la psicoeducación constituye una terapia menos costosa y más efectiva que la convencional.

Estos dos trabajos son la continuación de una investigación llevada a cabo por el Programa de Trastornos Bipolares del Clínic, en los que se mostraban los beneficios de la psicoeducación para los pacientes con la enfermedad en un periodo de dos años. Con la extensión del seguimiento tres años más se convierte en el primer ensayo clínico que demuestra la eficacia a largo plazo.

En el estudio participaron 120 pacientes, que se dividieron en dos grupos: uno recibió, además del tratamiento psiquiátrico estándar, psicoeducación de forma semanal durante las 21 semanas iniciales, y otro que no recibió instrucciones especiales del terapeuta. Tras las 21 semanas, los pacientes siguieron recibiendo la terapia sin intervención psicológica.

Los resultados tras cinco años confirman que el número de episodios bipolares fue mucho menor para los pacientes que recibieron psicoeducación. Los pacientes con sesiones de psicoeducación sufrieron un 66 por ciento menos de episodios de manía y un 75 por ciento menos de depresión; en cambio los asignados al grupo de control tuvieron un 35 y un 56 por ciento menos estos episodios, respectivamente.

Los pacientes del grupo psicoeducado pasaron el 8 por ciento de los cinco años en episodios maníacos o depresivos, mientras que los del otro grupo lo estuvieron el 30 por ciento, con lo que se concluye que los psicoeducados tienen menos episodios y son más cortos.