La tasa madrileña por mortalidad cardiovascular se sitúa en 163,9 muertes por cada 100.000 habitantes

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

La tasa madrileña por mortalidad cardiovascular se sitúa en 163,9 muertes por cada cien mil habitantes frente a la tasa nacional de 203,7 fallecimientos, según datos aportados hoy por la viceconsejera de Ordenación Sanitaria e Infraestructuras, Belén Prado, durante la inauguración de la Semana del Corazón que organiza la Fundación Española del Corazón bajo el lema "Ponlo a punto. Es el motor de tu vida".

Dentro de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, los hombres se ven más afectados por cardiopatía isquémica y las mujeres fallecen principalmente a causa de los accidentes cerebrovasculares.

Asimismo, las enfermedades cardiovasculares suponen la segunda causa de muerte en la Comunidad de Madrid (por detrás ligeramente de los tumores), tanto en hombres como en mujeres, a través de episodios de cardiopatía isquémica (infartos de miocardio) y de accidentes cerebrovasculares. Anualmente, fallecen en torno a 11.000 ciudadanos por estas enfermedades, que representan el 29% de todas las cusas de mortalidad.

Del conjunto de patologías, son las enfermedades cerebrovasculares como los infartos cerebrales y las hemorragias, las que más mortalidad causan, con unos 2.650 fallecimientos en la Comunidad de Madrid.

Para reducir la incidencia de enfermedad cardiovascular en la población, la Comunidad de Madrid está potenciando la labor de prevención de los Centros de Salud. Así, por ejemplo, los Centros de Salud incorporaron el pasado año cinco actuaciones específicas para intervenir en factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular.

Una de estas actuaciones está dirigida a los niños, como es la atención a los niños con obesidad, y el resto a población adulta: promoción de estilos de vida saludables en el adulto, valoración del riesgo cardiovascular, pacientes con cardiopatía isquémicay pacientes con insuficiencia cardiaca.

En concreto, el programa de valoración del riesgo cardiovascular en el adulto está dirigido a personas de entre 40 y 65 años y estudia de manera personalizada cómo los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular (obesidad, tabaquismo, hipertensión, dislipemia o diabetes) pueden convertirse en un riesgo potencial para la vida, tras la evaluación de dichos factores a través de unas tablas específicas denominadas SCORE.

El programa de detección de problemas de salud prevalentes en el adulto, en el que están incluidos 2.082.615 personas, se centra en los factores de riesgo cardiovascular: consumo de tabaco, hipertensión arterial (con mediciones cada cinco años en menores de 40 años y cada dos supera esa edad) hiperglucemia (control del azúcar en sangre cadacinco años), obesidad y sedentarismo a través del índice de masa corporal e hipercolesterolemia (con determinaciones del colesterol cada cinco años a partir de los 35 años).