Las personas con problemas cutáneos tienen un 20% más de alteraciones psíquicas que la población general, según expertos

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El libro 'De la mente a la piel' aborda las principales patologías psiquiátricas y su reflejo en la piel MADRID, 26 (EUROPA PRESS) Las personas con problemas cutáneos tienen un 20 por ciento más de alteraciones psíquicas que la población general, mientras que los pacientes ingresados pueden padecer hasta un 30 por ciento más, según manifestó hoy la jefa de la Sección de Dermatología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid y presidenta de la Sección Centro de la Academia Española de Dermatología (AEDV), Aurora Guerra, en la presentación del primer volumen de la trilogía 'Dermatología Psiquiátrica', que lleva el nombre 'De la mente a la piel'. La autora del libro, editado en colaboración con la compañía Meda Pharma, explicó que la piel es un órgano que se sintomatiza con facilidad, por lo que existen muchas reacciones cutáneas, incluso en condiciones normales y fisiológicas, y cuando la mente está enferma, esta dolencia llega a la piel. En este sentido, la doctora Guerra destacó la dermatitis artefacta o ficticia, en la que el trastorno mental es el origen único de la alteración cutánea. Según explicó esta experta, lesionarse la piel para pedir ayuda es una de las herramientas que los pacientes con trastornos facticios suelen poner en práctica. "El prototipo de paciente con dermatitis artefacta es una mujer de entre 20 y 60 años, de carácter introvertido, centrada en sí misma y con dificultad para relacionarse con los demás", afirmó. "Estas manifestaciones de forma inconsciente, íntimamente suponen una llamada de atención, ya que detrás puede haber una depresión o un intento de suicidio", apuntó esta experta. Otro de los problemas son las alucinaciones cutáneas, como el llamado "delirio de parásitos". "Creen que tienen bichos, y se rascan para quitárselos", por lo que señaló que "el dermatólogo ha de saber sobrellevar el mecanismo para que llegue al psiquiatra y se cure, porque son síntomas asociados a trastornos mentales". Respecto a la alteración de la imagen corporal, como la anorexia y la bulimia, apuntó que se trata de un trastorno de la mente que repercute en la piel. En estas personas se observa la caída del cabello, aparece vello por todo el cuerpo, o marcas en las manos producidas por el hecho de vomitar. SÍNDROME DE MUNCHAÜSEN Por otro lado, destacó el síndrome de Munchaüsen, y explico que "las personas que padecen esta dolencia reproducen fidedignamente otra enfermedad conocida, y ahí es donde engañan más. A veces el trastorno es tan intenso, que puede llevar a graves enfermedades, a tomarse tóxicos para simular el problema", dijo. Asimismo, añadió que cuando el Munchaüsen es diferido, es decir, es reflejado en una persona cercana, se trata de un problema mucho peor, porque en algunos casos se ha observado que padres que padecen el síndrome envenenan a los hijos de forma periódica para causar una enfermedad concreta. En cuanto a las compulsiones, la doctora Guerra indicó que "cuando son realmente un desorden del control de los impulsos, por ejemplo la tricotilomanía, hay que estar atento y, si aparece, no confundir el diagnóstico y ayudarle con psicofármacos". Además, añadió que la importancia de detectar esto no radica únicamente en la mente, sino que también es un problema de salud. En el caso de la mujer, la experta señaló que "son quienes se ven mas afectadas por este tipo de patologías, mientras que respecto a la edad, los trastornos delirantes aparecen en la edad madura y ancianidad con preferencia, pero los trastornos relacionados con los impulsos suelen darse en la adolescencia y juventud". Al contrario, hizo referencia a las personas que están mentalmente sanas y que padecen un problema de piel, como psoriasis y acné, en quienes pueden llegar a aparecen trastornos como la depresión. "Se ha de tener en cuenta que muchas veces se crea un círculo vicioso, por lo que si sólo se cura la piel no será un tratamiento completo e integral", puntualizó.