Síntomas que identifican un TDAH


  • Ser incapaces de concentrarse en una película, olvidarse con frecuencia las llaves y no ser capaces de organizar una agenda pueden dar la voz de alarma.

  • Los pacientes adultos con hiperactividad no pueden estarse quietos, y mueven en exceso las manos y los pies.

La gravedad de los síntomas varía mucho según el paciente, pero estos son los rasgos comunes a todos ellos:

Déficit de atención

Muestra dificultades para concentrarse en una película

Dificultades para seguir una conversación. Se distrae cuando alguien habla.

No finaliza tareas, hace varias cosas a la vez sin acabar ninguna

Tiene dificultad para hacer planes y organizar su tiempo, no puede llevar una agenda.

Evita o es reticente a tareas que requieran un esfuerzo mental continuo. Intenta hacer aquello que le resulta más fácil o entretenido

Evita los trabajos monótonos, leer o las situaciones que requieran mucha concentración.

Extravía con frecuencia objetos cotidianos (cartera, llaves, agenda, documentación)

Pierde tiempo buscando cosas, las guarda en sitios inapropiados.

A menudo se distrae por estímulos irrelevantes. ruidos o lo que pasa alrededor le distraen fácil,m,nete, sigue las conversaciones de otros, le cuesta trabajar filtrando información.

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Es poco preciso con las tareas diarias, olvida citas, necesita que le recuerden los compromisos.

Con frecuencia tienen que volver a casa a recoger algo que se le ha olvidado. Necesita esquemas rígidos para no olvidar las cosas.

Hiperactividad

No para quieto. Mueve en exceso las manos o los pies, se mueve en la silla, no para quieto, juega con el bolígrafo, juega con el pelo o se muerde las uñas

A menudo abandona su asiento en el trabajo o en otras situaciones en las que se espera que permanezca quieto. Siempre necesita alguna excusa para levantarse y moverse y si no puede hacerlo, le causa tensión.

Corre o salta en exceso en situaciones en las que es inapropiado hacerlo.

Tiene dificultad para dedicarse tranquilamente a actividades de ocio

Habla en actividades que exigen silencio, es ruidoso.

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Quiere llevar la voz cantante, no puede hacer las actividades con tranquilidad o hablar en voz bajo.

A menudo actúa como si tuviera un motor. Siempre está ocupado haciendo alguna cosa, tiene mucha energía, no respeta límites y es demasiado controlador.

Habla mucho y en ocasiones llega a cansar a la gente. No deja que otros participen en la conversación. Da respuestas precipitadas, incluso antes de que acaben las preguntas. Dice cosas sin pensar, acaba las frases de otros.

A menudo tiene dificultades para esperar su turno, como esperar en una cola o mantener la paciencia en un atasco de tráfico.

Interrumpe en las actividades de otros, se inmiscuye en la vida de los demás. Tiene una opinión sobre todo y no se la calla.