Un 40% de los niños con alergia a la leche sufren reacciones accidentales, el 15% graves, según un estudio de La Paz

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

Un estudio llevado a cabo por el Hospital La Paz sobre reacciones accidentales en niños alérgicos a proteínas de la leche de vaca revela que la frecuencia de reacciones alérgicas accidentales en un año es de un 40 por ciento, de las que el 15% son graves, es decir, que pueden poner en peligro la vida.

Además, muchas tuvieron lugar en el domicilio familiar en circunstancias habituales de la vida cotidiana, asevera el estudio publicado por la revista Journal of Allergy and Clinical Immunology.

Este trabajo, cuya autora principal es la doctora Teresa Boyano especialista del Hospital Infantil, analiza la frecuencia, la gravedad y los factores de riesgo de las reacciones alérgicas accidentales en niños alérgicos a leche de vaca sobre un grupo de 88 niños con una edad media de 32 meses.

La alergia alimentaria es un problema de prevalencia creciente que afecta especialmente a niños y la leche de vaca es uno de los alimentos más frecuentemente implicados, con una incidencia aproximada del 2% en el primer año de vida. Muchos pacientes superan esta alergia en la edad escolar, pero otros siguen siendo alérgicos mucho más tiempo.

La leche natural y los productos lácteos como yogur o helados son relativamente fáciles de evitar, anque las proteínas lácteas pueden constituir un ingrediente oculto en muchos alimentos elaborados y suponen un riesgo para los alérgicos.

Las reacciones alérgicas accidentales en niños con alergia a leche de vaca son comunes. Afectan a la calidad de vida de los pacientes y de su familia y, en ocasiones, pueden suponer un riesgo vital por su gravedad.

En este estudio, los investigadores concluyeron que niveles muy elevados de IgE específica (marcador de sensibilización alérgica) para leche de vaca y caseína (heteroproteína presente en la leche y sus derivados), y padecer asma fueron factores de riesgo para sufrir reacciones graves.

Según la doctora Boyano, para evitar las reacciones alérgicas accidentales "es necesario un esfuerzo conjunto de profesionales sanitarios, padres y cuidadores, industria alimentaria y la administración pública para dar a conocer el problema". Considera, asimismo, que "es importante hacer cumplir la normativa sobre etiquetado de los productos alimentarios".

El doctor Santiago Quirce, jefe del Servicio de Alergia del Hospital La Paz, es coautor de este estudio y pertenece también al Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES), un consorcio dependiente del Instituto de Salud Carlos III, Ministerio de Ciencia e Innovación. De carácter multidisciplinar y multi-institucional, su finalidad es combatir las enfermedades respiratorias mediante el fomento de la investigación de excelencia y su traslación rápida y segura a la práctica clínica.

Su estructura en red le permite reunir a algunos de los mejores grupos de investigación básica, clínica y epidemiológica ubicados en centros sanitarios y de investigación de 9 comunidades autónomas, agrupando cerca de 400 investigadores que trabajan conjuntamente en 172 proyectos.