Un cinco por ciento de los asmáticos esta mal o insuficientemente controlado, según los expertos

BAEZA (JAÉN), 23 (EUROPA PRESS)

Aproximadamente el cinco por ciento de los asmáticos padece un proceso particularmente agresivo que está insuficientemente o mal controlado, según informó esta mañana el doctor del Hospital Virgen del Camino de Pamplona, José María Olaguíbel Rivera, en el marco de la XXXVIII Reunión de la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (AlergoSur) que finalizó hoy en Baeza (Jaén).

Según informó AlergoSur en un comunicado, "en la mayoría de pacientes con asma se puede conseguir un control aceptable de su proceso", pero un cinco por ciento de los afectados presentan Asma de Difícil Control (ADC) "a pesar de seguir una estrategia apropiada y ajustada".

A pesar de la baja frecuencia que presenta este proceso, "consume una importante cantidad de recursos sanitarios, precisando en ocasiones hospitalizaciones o atenciones de urgencias repetidas", según declaró Olaguíbel.

En este sentido, aclaró que "el diagnóstico final del ADC exige tres condiciones previas como son verificar que el tratamiento y su cumplimentación es correcta, descartar otras enfermedades que simulen asma, como el fallo ventricular izquierdo, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o la disfunción de cuerda vocal, y por último asegurar un control completo de los factores agravantes de la enfermedad".

De este modo, uno de los controles más importantes según el doctor Olaguíbel es "el control estricto de la exposición a alérgenos a los que el paciente está sensibilizado".

Al parecer, muchos de los pacientes inicialmente diagnosticados de ADC se encuentran sensibilizados a mascotas como perros, gatos o roedores y tienen una exposición directa o indirecta, continua o controlada, "que es responsable de la expresión clínica intensa y de la mala respuesta al tratamiento".

Por otro lado, el tabaco también se presentó como otro de los factores que potencian "el daño sobre la vía respiratoria que induce la enfermedad y hace que la respuesta al tratamiento de corticoides inhalados sea más pobre".

Asimismo, "una vez descartados todos estos condicionantes, posiblemente sólo la mitad de los pacientes inicialmente considerados como ADC son finalmente diagnosticados como tal".

Según el doctor Olaguíbel, "la evaluación diagnóstica exige generalmente estudios de mayor profundidad y la utilización de exploraciones complementarias auxiliares", por lo que recomendó que, además de una valoración alergológica exhaustiva, "es necesario caracterizar el fenotipo funcional e inflamatorio del paciente", precisando un estudio funcional respiratorio completo, marcadores indirectos de esa actividad inflamatoria como la citología de esputo y la cuantificación de Óxido Nítrico en aire exhalado.

Independientemente del tratamiento de fondo --que debe realizarse en el ámbito de la Atención Especializada--, se recomienda que estos pacientes sean identificados claramente en su historial clínico como ADC, "de forma que el facultativo que les atienda, especialmente en las exacerbaciones en los servicios de urgencias, pueda tener presente desde el primer momento esta circunstancia y manejar la crisis desde esta perspectiva".

Finalmente, en el marco de la última mesa redonda de la reunión de Alergosur, la doctora María Teresa González-Quevedo, del Hospital Virgen del Rocío, y el doctor Ricardo Ruiz Villaverde, del Complejo Hospitalario de Jaén, expusieron dos nuevos casos: el 'Tratamiento presente y futuro de los pacientes con angioedema hereditario' y el 'Tratamiento del paciente con dermatitis de difícil control'.