Badiola no cree que el doctor Villaescusa muriera de Creutfeldt-Jakob

MADRID, 30 (EUROPA PRESS) El director del Centro Nacional de Referencia de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles, Juan José Badiola, afirmó hoy que en España está previsto que se diagnostiquen en los próximos años entre 15 y 20 casos por la variante en humanos de la encefalopatía espongiforme de Creutzfeldt-Jakob (EETH), conocido como el mal de las 'vacas locas', aunque no cree que entre ellos esté el jefe del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, Antonio Ruiz Villaescusa, que falleció este viernes por causas que todavía se desconocen. Badiola quiso distinguir así entre la variante humana de esta enfermedad, relacionada con la ingesta de carne con tejido nervioso infectado y de la que ya se han detectado cinco casos en España desde 2005 y más de 160 en Reino Unido, y otros tipos como el esporádico o iatrogénico, en cuyo caso la muerte de este experto estaría causada por la exposición a tejidos de pacientes humanos infectados en el transcurso de su trabajo. Según el diagnóstico principal y falta de los resultados que determinen el origen de la enfermedad, el Gobierno de la Comunidad de Madrid afirma que la muerte de Ruiz Villaescusa estaría asociada a cualquiera de estas dos últimas variantes. "Parece que este experto murió víctima de su propia profesión", explicó Badiola, quien matizó que de ser así el contagio se habría producido hace más de 15 años, ya que es éste el tiempo que tarda en incubarse la enfermedad hasta que aparece los primeros síntomas. Además, de confirmarse esta hipótesis, Badiola aseguró que "hace 20 años no existían los mismos protocolos de seguridad que ahora" por lo que considera normal que se pudiera haber producido algún contagio, "sobre todo en un hombre que realizó tantas autopsias en su vida como él". Desde el año 2001 se han registrado en España 702 casos de EETH, de los cuales 87 se han notificado en la Comunidad de Madrid, y sólo cinco son la variante humana de esta enfermedad, conocida desde hace más de un siglo pero cuyos estudios se intensificaron tras la aparición de una nueva variante en los años 90 en Inglaterra. Sin embargo, y dado el periodo de incubación de la variante humana de la enfermedad, Badiola aseguró que se seguirán detectando algunos casos más, aunque todos ellos se tratarán de contagios precedentes a la entrada en vigor de la red de vigilancia establecido en toda Europa a raíz de los primeros casos en Reino Unido.