Canadá registra la primera muerte potencialmente causada por el virus AH1N1

  • Toronto (Canadá), 8 may (EFE).- Una mujer canadiense infectada con el virus AH1N1 murió en la provincia de Alberta, pero las autoridades sanitarias se niegan a confirmar si su deceso está relacionado con la infección, dijo hoy la televisión pública de Canadá CBC.

Canadá registra la primera muerte potencialmente causada por el virus AH1N1

Canadá registra la primera muerte potencialmente causada por el virus AH1N1

Toronto (Canadá), 8 may (EFE).- Una mujer canadiense infectada con el virus AH1N1 murió en la provincia de Alberta, pero las autoridades sanitarias se niegan a confirmar si su deceso está relacionado con la infección, dijo hoy la televisión pública de Canadá CBC.

Canadá tiene actualmente 214 casos de la gripe A, provocada por el virus AH1N1, y de confirmarse que la muerte de la paciente, ocurrida ayer, fue consecuencia de esta enfermedad, sería el primer suceso fatal en el país.

El secretismo de las autoridades sanitarias de Alberta sobre la infección de gripe A está siendo criticada por los partidos de la oposición y medios de comunicación que acusan al Gobierno provincial de ocultar información.

El líder de la oposición en Alberta, el liberal David Swann, acusó al gobierno provincial de "mantener al público sin información".

Alberta es la única provincia canadiense que tiene un caso grave de gripe A, del cual las autoridades solo informaron más de una semana después de que fuera detectado, y en un principio se negaron a proporcionar detalles tales como si la paciente, una niña, estaba en edad escolar.

La provincia de Alberta, donde las explotaciones ganaderas son una de las principales fuentes económicas, ha sido criticada en el pasado por su respuesta al "mal de las vacas locas", ya que varios animales procedentes de la zona han sido diagnosticados en los últimos años con la enfermedad.

En el 2003, tras el descubrimiento del primer caso autóctono del "mal de las vacas locas" en Canadá, el entonces primer ministro de Alberta Ralph Klein sugirió que los ganaderos debían ocultar cualquier caso que detectaran.

Klein dijo que lo mejor que podían hacer los productores canadienses en el caso de enfrentarse a otro animal enfermo sería "disparar y enterrar" la res sin avisar a las autoridades veterinarias nacionales.