Ciudad de México pasea a la sombra de la gripe porcina

  • México, 26 abr (EFE).- La sombra de la gripe porcina es alargada y las mascarillas azules son accesorio obligado, pero los habitantes de Ciudad de México no renuncian al placer de pasear un domingo soleado, por mucha epidemia que amenace su vida.

Ciudad de México pasea a la sombra de la gripe porcina

Ciudad de México pasea a la sombra de la gripe porcina

México dice que los mercados financieros funcionarán bien, pese a la epidemia de gripe porcina

México dice que los mercados financieros funcionarán bien, pese a la epidemia de gripe porcina

México, 26 abr (EFE).- La sombra de la gripe porcina es alargada y las mascarillas azules son accesorio obligado, pero los habitantes de Ciudad de México no renuncian al placer de pasear un domingo soleado, por mucha epidemia que amenace su vida.

Los centros comerciales registran menos actividad, pero no cierran; los restaurantes sirven sus delicias y las taquerías ambulantes inundan el asfalto del olor dulzón de la carne al pastor, económico tentempié.

El descenso de clientela se nota, pero la metrópoli se resiste a apagarse, a pesar de las recomendaciones de cierre de las autoridades de salud para evitar contagios.

Hasta el momento, son 22 los fallecimientos confirmados en todo el país por el virus y más de 60 las muertes sospechosas. La capital registra el mayor número de casos.

En el barrio de la Condesa, centro de restaurantes, bares y discotecas, no faltan comensales para el desayuno, que en México se alarga a veces toda la mañana. Otra cosa es Polanco, residencia de algunas de las cuentas corrientes mejor provistas, cerrado a cal y canto.

En el Centro Histórico, el corazón de la ciudad, hierve el Zócalo, la mayor plaza pública del país, donde se localizan el Palacio Nacional y la Catedral.

"No estoy preocupado, me parece un poco ridículo, llevo la mascarilla porque te atosigan para dártela en los sitios públicos", dijo a Efe Mikhal, turista estonio.

"Joven, ¿guía para la Catedral?", pregunta un hombre con la mascarilla colgando. Insiste: "¿Viaje a las Pirámides? ¿Visita a Xochimilco?". Ante la negativa, se aleja a buscar más turistas, bajo el son de un organillo.

Un módulo de atención sanitaria ha delineado en la calle su sala de espera. Sentada, la joven Estefanía espera consulta. Tiene tos. Se alegra de la suspensión de clases hasta el 6 de mayo (...) con reservas. "Es bueno, pero tengo evaluaciones, por lo que es preocupante", dice.

"La gente amanece con problemas respiratorios y acude a consulta (...), sin embargo no se ha reportado ningún caso de influenza", apunta por su parte el doctor que la atiende, quien revela un incremento de visitas.

La economía informal tampoco conoce aquí de brotes epidémicos. Los tenderos exponen sobre paños su mercancía, los concheros (bailarines prehispánicos) se visten para su espectáculo.

La misa dominical con el arzobispo Norberto Rivera se celebra a puerta cerrada, con sólo un puñado de fieles para dar ambiente. Es el único de los celebrantes sin mascarilla; necesita la boca despejada para su homilía.

La plaza Garibaldi, principal punto de reunión de los mariachis, descansa de la fiebre del sábado noche. Uno de los músicos, con mascarilla, al ser cuestionado sobre si el virus afecta al negocio, demuestra que no le tiembla la mano. "¿Cuánto hay para mí"?, dice, extendiendo la palma para sacar tajada por la respuesta.

A buen seguro, la "ley Marcelo" -ordenanza de horarios para establecimientos nocturnos de ocio, bautizada "en honor" al alcalde Marcelo Ebrard- no necesitó el fin de semana de mucha severidad policial. En previsión de baja afluencia, bastantes optaron por no abrir, según datos del Gobierno local.

Muchos juerguistas optaron, a tenor del baldío panorama, por dejar el "chupe" (bebida) para tiempos mejores y apostaron por una película en casa o una noche en familia.

Asimismo, bastantes cines y espectáculos musicales se sumaron a la iniciativa y bajaron la persiana -los superventas finlandeses The Rasmus cancelaron su concierto.

"Que nos den el beneficio de la duda, tenemos razones para declarar alerta máxima", apuntó en radio el alcalde.

El metro, donde viajan cinco millones al día, ha implementado sus protocolos de limpieza para disminuir riesgos. En cada estación y en otros lugares públicos, el Ejército reparte miles de mascarillas.

La epidemia cuenta también con su propia cumbia, difundida en Youtube. "Porque dicen que es la gripa (gripe) perfecta y no saben que el chilango (apodo del capitalino) vive debajo del 'smog' (contaminación)", canta sobre la habituación a la insalubridad de los millones de residentes en Ciudad de México.