EE.UU. confirma 109 afectados por la gripe porcina en 11 estados

  • (Actualiza con declaraciones del responsable del Centro de Control de Enfermedades, Richard Besser, y de la secretaria de Estado, Hillary Clinton)

(Actualiza con declaraciones del responsable del Centro de Control de Enfermedades, Richard Besser, y de la secretaria de Estado, Hillary Clinton)

Washington, 30 abr (EFE).- El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) de EE.UU. informó hoy de que el número de casos de gripe AH1N1 registrados y confirmados en el país ha aumentado a 109, repartidos por 11 estados.

La mayor concentración de casos está en Nueva York, con 50, seguido de Texas (26) y California con 14, entre ellos un marine de la base de Twenty-Nine Palms, donde permanecen en cuarentena una treintena de militares.

Además, hay 10 afectados en Carolina del Sur, dos en Kansas y otros dos en Massachusetts, y un caso en cada uno de estos estados: Arizona, Indiana, Michigan, Nevada y Ohio.

Los afectados tienen edades comprendidas ente los 16 y los 81 años, dijo en una rueda de prensa el responsable del CDC, Richard Besser, quien lamentó la primera víctima mortal: un niño de dos años de origen mexicano que falleció en Texas.

Besser señaló que el Gobierno está tomando "las acciones públicas necesarias", pero recordó que el virus común de la gripe se cobra anualmente 36.000 vidas en EE.UU., por lo que seguramente aumentará el número de casos graves.

El Gobierno declaró el pasado fin de semana el estado de "emergencia de salud pública" y el departamento de Control de Prevención de Enfermedades recomienda mantener las pautas de higiene básicas, como cubrirse al toser y lavarse las manos frecuentemente, para evitar que se extienda la enfermedad.

"No hay ninguna acción que pueda acabar con el brote, pero con estas medias se puede reducir el impacto en las comunidades", dijo Besser.

El Ejecutivo informó también de que, una vez identificada la cepa del virus, ha comenzado ya el proceso para elaborar una vacuna contra este tipo de gripe.

"Hay cientos de personas trabajando contrarreloj para dar una respuesta", agregó Besser.

Asimismo, señaló que Estados Unidos está ayudando a México, foco del brote, con la instalación de un laboratorio en el país vecino con la tecnología necesaria para diagnosticar la existencia del virus A/H1N1.

Este laboratorio ayudará a confirmar los casos y a estudiar los factores de riesgo y su tratamiento, algo que contribuirá a acelerar las medidas para controlar la enfermedad.

"El lugar donde se desató es importante, porque eso nos puede esclarecer sobre futuras medidas de prevención", dijo en una entrevista con la cadena de televisión CNN, en la que señaló que es necesario determinar por qué México tiene "más casos graves" que otros países.

En cuanto los viajes a México, Besser señaló que "el virus no está en los aviones, ni en el metro", y pidió a las personas que se encuentren mal que actúen con responsabilidad y no viajen.

Por su parte, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, explicó en una audiencia en el Senado que se ha establecido un grupo de vigilancia del virus y se está estudiando la respuesta de otros países afectados para evaluar qué tipo de asistencia ofrecer.

Asimismo, "estamos revisando constantemente y redefiniendo nuestras alertas de viaje para los estadounidense que viajan o viven en el exterior", indicó.

La enfermedad causada por el virus A/H1N1 se manifiesta con el aumento repentino de la temperatura corporal, tos, flujo nasal, intensos dolores musculares y en las articulaciones, irritación de ojos y dolor de cabeza.

De acuerdo con las últimas cifras disponibles, el número confirmado de personas contagiadas en México es de 99, de las cuales ocho fallecieron.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó el nivel de alerta pandémica al grado 5, de una escala de 6, ante la imparable expansión del virus, que afecta ya al menos a diez países.

La Agencia de Cooperación estadounidense (USAID) anunció esta semana que dará cinco millones de dólares a la OMS y a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para ayudar a detener la enfermedad en México.