El buen tiempo obliga a los Bomberos a activar el dispositivo frente a la aparición de enjambres de abejas

MADRID, 21 (EUROPA PRESS) La llegada del tiempo primaveral ha favorecido la aparición de los primeros enjambres de abejas a lo largo de la pasada semana, por lo que el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid ha puesto ya a punto los sistemas operativos y las herramientas específicas para hacer frente a estos insectos en lugares en los que puedan suponer un peligro para las personas, informó hoy el Ejecutivo regional. Cada año, durante la temporada comprendida entre los meses de marzo y agosto, los profesionales realizan una media de 300 servicios para combatir a estos insectos en lugares en los que puedan representar un peligro. El pasado año, en el que se dieron unas condiciones meteorológicas más favorables para la proliferación de los enjambres, el número de salidas ascendió a 497. Todos los bomberos, desde su ingreso en el Cuerpo, tienen formación obligatoria en el manejo de enjambres de abejas, ya que es uno más de los tipos de intervenciones que realizan. En consecuencia, los parques de bomberos cuentan con unas cajas, que llaman 'piqueras' o 'cazaenjambres', cepillos, guantes, trajes de apicultor y material necesario para poder realizar este tipo de intervenciones. La formación de los profesionales en materia de intervenciones con abejas se lleva a cabo por personal especializado del propio Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid. En estas labores también colaboran apicultores profesionales de la región que, en caso de que la aparición de las abejas no suponga riesgo para los vecinos, se hacen cargo del enjambre. Las abejas están consideradas como 'ganado semoviente' productivo, por lo que están protegidas y no se las puede matar. La intervención de los bomberos consiste en recoger el centro del enjambre, en donde con toda seguridad se encuentra la reina, y meterlo en una 'piquera', donde entran el resto de los insectos y se van instalando en los panales que hay. Una vez que todas están dentro de la caja, se cierra ésta y se entrega a apicultores que colaboran con los bomberos. Durante la actuación, lo fundamental es evitar el peligro para las personas, por lo que, dependiendo del lugar y del número de ciudadanos próximos, se acordona la zona o se dan instrucciones a los afectados donde haya aparecido el enjambre para que tomen medidas de seguridad. En el protocolo de actuación, también se contempla la posibilidad de accidente de tráfico de un camión o vehículo que transporte panales, práctica habitual en esta época, porque los apicultores llevan sus colmenas de unos parajes a otros en función del tipo de vegetación y de la climatología. En caso de que en su hábitat surja un enjambre, los bomberos aconsejan alejarse, al menos, 100 metros. Si está dentro de una casa, se deben cerrar con suavidad las puertas de la habitación y las ventanas donde se encuentre y avisar inmediatamente al Centro de Emergencias Comunidad de Madrid 112. Las picaduras de las abejas pueden, en casos extremos, llegar a causar la muerte de una persona.