El virus H5N1 no se detecta en las diez mil aves analizadas en Doñana en 2008

  • Sevilla, 23 abr (EFE).- Ninguna de las diez mil muestras tomadas a aves silvestres en Doñana el año pasado dentro del programa de seguimiento de la gripe aviar ha detectado la presencia del virus H5N1, según la memoria de actividades del Espacio Natural de Doñana que se acaba de publicar y a la que ha tenido acceso Efe.

El virus H5N1 no se detecta en las diez mil aves analizadas en Doñana en 2008

El virus H5N1 no se detecta en las diez mil aves analizadas en Doñana en 2008

Sevilla, 23 abr (EFE).- Ninguna de las diez mil muestras tomadas a aves silvestres en Doñana el año pasado dentro del programa de seguimiento de la gripe aviar ha detectado la presencia del virus H5N1, según la memoria de actividades del Espacio Natural de Doñana que se acaba de publicar y a la que ha tenido acceso Efe.

Esta memoria informa de que los científicos de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) que realizan el seguimiento sanitario de los cientos de miles de aves que viven en Doñana o emigran a este espacio natural para comprobar si transmitían el virus de la gripe aviar tomaron el año pasado 10.037 muestras de las que ya han analizado 9.618.

"En ninguna de ellas se ha detectado el virus de la influenza H5N1, de elevada patogeneicidad", expone la memoria.

Los investigadores sí han detectado otros virus aviares, pero de baja patogenicidad, en el 2,7 por ciento de las aves analizadas, con una mayor prevalencia en el caso de los ánades reales, que alcanzaron una tasa de infección del 8,04 por ciento "mucha mayor que la registrada en otros años".

Con todo, los controles sanitarios de la avifauna de Doñana, que se realizan desde hace décadas, no detectaron un aumento de la mortalidad asociada a los virus aviares de baja parogeneicidad.

Estos datos avalarían la teoría mantenida por científicos de la EBD sobre la extrema dificultad de que aves afectadas por el virus H5N1 puedan llegar a Doñana pues deben de recorrer decenas de miles de kilómetros desde el norte de Europa o el África subsahariana, trayectos a los que difícilmente sobrevivirían con sus condiciones sanitarias mermadas por esta gripe aviar.