La CUN cuenta con uno de los primeros laboratorios clínicos de bioseguridad de nivel 3 de España

Permite el manejo de microorganismos causantes de enfermedades como el ántrax, la gripe aviar o la tuberculosis

PAMPLONA, 8 (EUROPA PRESS)

La Clínica de la Universidad de Navarra cuenta con un laboratorio de bioseguridad de nivel 3 que permite el manejo de agentes biológicos que causan enfermedades potencialmente letales para el ser humano como el ántrax, la gripe aviar o la tuberculosis, entre otras. Se trata de uno de los primeros laboratorios clínicos de este tipo puestos en marcha en España.

El nivel de seguridad de los laboratorios se clasifica en cuatro niveles, según el riesgo de infección que presenten los distintos agentes biológicos. Los más peligrosos son los de nivel 3 y 4. En concreto, dentro del nivel 3, se incluyen aquellos "microorganismos que pueden causar una enfermedad grave en el hombre, tienen altas posibilidades de transmisión, pero existen vacunas o tratamientos contra ellos", detalla el doctor José Leiva León, director del Servicio de Microbiología de la Clínica de la Universidad de Navarra, al que pertenece el laboratorio. El nivel de riesgo biológico más elevado es el 4, en cuyo caso no existe profilaxis ni tratamiento eficaz para la enfermedad derivada.

Además de las medidas de seguridad biológica requeridas en este tipo de instalaciones, el laboratorio de la Clínica de la Universidad de Navarra incorpora sistemas añadidos para garantizar la contención de los agentes patógenos dentro del recinto.

La actividad del laboratorio se centra en el aislamiento y cultivo de los microorganismos, su identificación, estudio de la eficacia de los agentes antiinfecciosos (tratamiento) y, por último, la esterilización de las muestras y cultivos manejados.

Según explica el doctor Leiva, "el primer paso consiste en aislar los microorganismos en un medio de cultivo a partir de muestras clínicas, momento en el que aumenta su concentración y consecuentemente la peligrosidad de su manejo, lo que provoca que, en ocasiones, su nivel de riesgo pueda llegar a pasar de un nivel 2 a un nivel 3".

Una vez identificado el microorganismo, se llevan a cabo pruebas con el fin de determinar el tratamiento más adecuado, que consiste en analizar la susceptibilidad del patógeno a los agentes microbianos, capaces de interferir en su crecimiento y viabilidad. En el caso de las microbacterias, causantes de la tuberculosis, se efectúa un antibiograma para conocer a qué antibióticos son sensibles",

Además de los agentes causantes del ántrax, tuberculosis o gripe aviar, el laboratorio de bioseguridad de nivel 3 de la Clínica de la Universidad de Navarra está diseñado para trabajar con virus como el causante del dengue o para la investigación sobre el VIH.

Igualmente, en sus instalaciones pueden analizarse muestras de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, conocida como el 'mal de las vacas locas', y bacterias como las causantes de la brucelosis o de la tularemia. Otros microorganismos susceptibles de ser manejados son los hongos que provocan infecciones como la histoplasmosis, la blastomicosis o la paracoccidioidomicosis, enfermedad esta última endémica en Centro y Suramérica.

Las muestras, concreta el doctor Leiva, proceden en su mayor parte de la propia Clínica y de hospitales de la red pública navarra. A su juicio, el repunte de los casos de tuberculosis -uno de los patógenos al que se dedica el trabajo diario del laboratorio- o la aparición de infecciones por hongos poco habituales en España puede deberse "a los movimientos de población que se dan actualmente, tanto por la inmigración como por el turismo, lo que facilita la introducción de microorganismos llegados desde otras zonas del mundo".

Por otro lado, se trata del laboratorio de referencia en Navarra dentro del sistema nacional de vigilancia de la gripe. "Cuando empieza la campaña de la gripe, los médicos que forman parte de la red centinela en Navarra nos envían muestras de pacientes con sospecha de padecer la enfermedad para que procedamos al aislamiento, identificación y tipificación de las cepas", explica.

El objetivo es comprobar si la vacuna en vigor protege adecuadamente y tener información sobre el virus para la preparación de la vacuna de la campaña siguiente. Aunque no es obligatorio manipular el virus de la gripe común en un laboratorio de nivel 3, como laboratorio de referencia puede recibir muestras de pacientes con sospecha de gripe aviar, virus que sí exige este nivel de bioseguridad, según indica el director del Servicio de Microbiología de la Clínica de la Universidad de Navarra. Asimismo, el laboratorio puede recibir sustancias susceptibles de ser utilizadas como armas biológicas en atentados.