Los pequeños restaurantes, escépticos ante "la vuelta a la normalidad" de México

  • México, 6 may (EFE).- Los propietarios de pequeños restaurantes de Ciudad de México, alrededor del 90 por ciento de los existentes en la capital, se mostraron hoy escépticos ante la reapertura de sus establecimientos, debido a las limitaciones de capacidad y espacio decretadas por la alerta sanitaria de la gripe A.

México, 6 may (EFE).- Los propietarios de pequeños restaurantes de Ciudad de México, alrededor del 90 por ciento de los existentes en la capital, se mostraron hoy escépticos ante la reapertura de sus establecimientos, debido a las limitaciones de capacidad y espacio decretadas por la alerta sanitaria de la gripe A.

Tras cerrar sus puertas el pasado 29 de abril para evitar la propagación del virus, unos 35.000 restaurantes de la ciudad podrán reabrir sus puertas, aunque deberán cumplir estrictas medidas de higiene y prevención.

Según la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), el 96% de los restaurantes de la capital son "micros o pequeños" lugares, por lo que en la mayoría de los casos apenas podrán atender unas dos mesas.

"Esto nos afecta más a los pequeños que a los grandes", aseguró a Efe Richard Krauser, gerente de la cafetería Big Bowl, quien aseguró que para él la alerta sanitaria por la gripe A ha sido "catastrófica".

"Las ventas bajaron un 80% los días que permanecimos abiertos, y tuvimos cinco días cerrados completamente", indicó.

Para la Canirac, las ventas de la industria de restaurantes en el Distrito Federal cayeron durante este cierre en un 99 por ciento.

Para reabrir los lugares, los empleados deben utilizar mascarilla, cofia en el pelo y seguir las estrictas normas de higiene impuestas por las autoridades mexicanas.

Entre ellas, abrir tan solo al 50% de su capacidad, ya que en un espacio de diez metros cuadrados solo se pueda ubicar una mesa con cuatro comensales.

También deben ofrecer gel desinfectante a todos sus clientes antes y después de consumir, colgar carteles oficiales con recomendaciones de higiene frente a la gripe A y limpiar el baño completo cada vez que alguien lo usa.

"Va a ser muy difícil hoy, yo creo que si bien nos va venderemos el 50% de un miércoles normal", aseguró Krauser.

Varias asociaciones de restaurantes y la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto exigieron hoy al alcalde capitalino, Marcelo Ebrard, no permitir nuevamente la instalación de los 3.000 comercios ambulantes de alimentos cuya actividad continúa suspendida por la alerta sanitaria.

"No solamente ponen en riesgo la salud de los capitalinos, sino que representan una competencia desleal para los negocios instalados que pagan sus impuestos y que procuran vender alimentos bajo un estricto control sanitario", indicaron en un comunicado.

"Regresamos a trabajar de nuevo, pero todo con mucha seguridad para dar a los clientes mucha confianza", explicó Martín Vázquez, gerente del restaurante "Las Mercedes", que recibía hoy a sus clientes con un cartel de "¡bienvenidos! Ya abrimos".

Vázquez explicó que en esta jornada al restaurante han acudido sobre todo los clientes habituales, ya que muchos se muestran algo reticentes por miedo al contagio.

Judith, vendedora de una conocida marca de coches, aseguró que hoy no se metería en un restaurante "ni de broma", al considerar que es "pronto" para reabrirlos, ya que "son el lugar de más riesgo".

Ella también regresó hoy al trabajo tras cinco días de asueto en lo que denominó "una vuelta loca", con mil temas pendientes y prisas por ponerse al corriente.

Además, reconoció que económicamente el paro decretado por el Gobierno le va a perjudicar, ya que en su empresa esos días les serán descontados de su salario.

Francisco Aserín, limpiabotas callejero, aseguró que la actividad en la calle se ve "normal", pero admitió tener el 50% de clientes habituales.

"Yo creo que no es por miedo, sino porque ahorita andan mal económicamente, a muchos no les han pagado estos días", opinó.