El Hospital del Mar baja un 60% las exploraciones quirúrgicas para diagnosticar cáncer de pulmón

BARCELONA, 25 (EUROPA PRESS)

El Hospital del Mar de Barcelona ha reducido un 60 por ciento el número de exploraciones quirúrgicas invasivas para diagnosticar el cáncer de pulmón gracias a un procedimiento mínimamente invasivo que, guiado por ultrasonografía, no requiere anestesia local ni hospitalización.

En el primer año de aplicación de la técnica, que el Hospital del Mar utilizó por primera vez en Catalunya y por segunda vez en España, especialistas del Servicio de Neumología del hospital han demostrado que se consigue "aumentar la eficacia diagnóstica".

La denominada 'Punción aspirativa transbronquial guiada por ultrasonografía endobronquial radial' permite la obtención de muestras de los ganglios de las estructuras que se encuentran muy próximas al espacio central del tórax, localizado entre los dos pulmones.

Con el paciente sedado se introduce al mismo un tubo flexible por vía nasal con una óptica incorporada que permite la inspección de los bronquios. Por el mismo tubo, se introduce una minisonda ecográfica que permite localizar los ganglios del espacio central del tórax --el mediastino-- para posteriormente puncionarlos y, así, obtener una muestra que permite saber si están o no invadidos por células tumorales.

Tras casi tres años de investigación y uno de aplicación, los expertos del hospital han publicado sus resultados en la revista 'Archivos de Bronconeumología', que demuestran que se trata de una técnica mínimamente invasiva, que no requiere anestesia general ni ingreso hospitalario y sobre la que hasta ahora no se han documentado complicaciones destacables.

El estudio se ha llevado a cabo conjuntamente con la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), la Fundación Catalana de Pneumología (Fucap) y la Sociedad Catalana de Pneumología (Socap). El cáncer de pulmón provoca más de un millón de muertos cada año en el mundo y representa la principal causa de muerte por cáncer, primera en hombre y tercera en la mujer, en países desarrollados.

En España, se diagnostican anualmente unos 20.000 casos, y como consecuencia de su agresividad y de la dificultad para su detección precoz, el pronóstico de estos pacientes suele ser poco favorable.