El juez archiva la causa por una estafa por prótesis mamarias contra Corporación Dermoestética

VALENCIA, 31 (EUROPA PRESS) El juzgado de instrucción número 20 de Valencia ha acordado el sobreseimiento y archivo de la causa abierta contra Corporación Dermoestética por un presunto delito continuado de estafa en la implantación de prótesis mamarias al entender que no existe este delito, según informaron en un comunicado fuentes de la compañía. En un auto, con fecha de 20 de marzo, el magistrado decreta el archivo de las actuaciones "sin más trámite" al considerar que en este caso no se da el supuesto de la comisión de un delito o, cuanto menos, de una falta. Así, indica que las intervenciones practicas en esta clínica se realizaron por médicos, "con prótesis o implantes mamarios que tienen el marcado de conformidad de la Comunidad Europea". Esto es que han sido homologadas por las autoridades sanitarias correspondientes para uso quirúrgico en el ámbito comunitario, se indica. Además, el juez expone que las pacientes supuestamente afectadas por la presunta estafa denunciada por el ex cirujano de la compañía, Jaime Serra, hace más de dos años, acudieron a Corporación Dermoestética "por la reputación de la empresa, por la confianza en sus médicos como personal cualificado y porque sabían que las operaciones se realizaban en instalaciones idóneas para uso quirúrgico y con material homologado" y no buscando una marca de prótesis concreta. También destaca que la mercantil no tenía ánimo de lucro o intención de enriquecerse ilícitamente. En el auto, el juez también recoge lo dictado por la Fiscalía de la Audiencia Nacional a cerca de que el ex cirujano utilizó datos privados y confidenciales de las pacientes sin que ellas lo autorizaran, y sin que hubiesen tenido que trascender a terceros, según las mismas fuentes. Ante esta resolución judicial, el presidente de la compañía, José María Suescun, manifestó su "satisfacción" porque la justicia y el sentido común "haya imperado finalmente, archivando un caso claro de venganza de un ex trabajador". No obstante, Suescun lamentó que "en todo este tiempo se haya creado una alarma social injustificada y engañado a la opinión pública y a las pacientes sobre la profesionalidad de la compañía, haciéndoles creer que llevaban prótesis dañinas y vulnerando su privacidad, por no hablar del daño hecho a la reputación de la empresa y sus trabajadores", dijo.