EEUU declara la guerra al CO2 y propone una nueva vía para investigar con células madre

NUEVA YORK, 17 (EUROPA PRESS/Emilio López Romero)

La Casa Blanca sentó este viernes la nueva posición de Estados Unidos en dos controvertidos asuntos, la investigación con células madre y la política medioambiental. Por un lado declara la guerra a los gases de efecto invernadero y por otro abre una nueva vía para la investigación con células madre, con los que muestra un giro de 180 grados respecto a la postura asumida por la anterior administración Bush.

En el primer caso, por primera vez en la historia la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) reconoce que los gases de efecto invernadero, en especial el dióxido de carbono (CO2), son nocivos para la salud pública y representan un peligro para el medio ambiente que afectará al bienestar de los ciudadanos y sobre todo a las futuras generaciones.

"Las evidencias científicas nos indican claramente que los gases de efecto invernadero en la atmósfera se encuentran en niveles sin precedentes por culpa de la actuación del ser humano (...) y parece claro que en el consiguiente cambio climático ya está afectando adversamente, y seguirá haciéndolo en el futuro, al bienestar público", indicó la EPA en un comunicado.

En concreto, la agencia medioambiental se refiere a seis tipos de gases contaminantes, el dióxido de carbono, el metano, el óxido de nitrógeno, los hidrofluorocarbonados, los perfluorocarbonados, y el hexafluoruro de azufre, y aunque de momento no establece límites se da por descontado que tomará medidas para regular y frenar las emisiones de estos gases que provocan el calentamiento global.

En su reciente gira europea, Barack Obama anunció que Estados Unidos asumiría el liderazgo en la lucha contra el cambio climático tras reconocer que "durante demasiado tiempo" su país no se tomó en serio este problema, y propuso para ello acabar con la dependencia del mundo respecto a los combustibles fósiles, y explotar el poder de nuevas fuentes de energía como el viento y el sol.

En los últimos años Estados Unidos viene siendo blanco de las críticas de la comunidad internacional por su negativa a tomar medidas en este campo y por su firme rechazo casi en solitario al Protocolo de Kioto, a pesar de que es el responsable de casi una cuarta parte de todas las emisiones de gases contaminantes del planeta.

CÉLULAS MADRE

Por otro lado, el Instituto Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) anunció hoy su propuesta para el establecimiento de las nuevas reglas que regulen las investigaciones con células madre, y precisó que seguirán existiendo límites ya que sólo podrán recibir financiación gubernamental aquellos proyectos que empleen células embrionarias que hayan sido descartadas por las clínicas de fertilidad.

Hace un mes Obama anunció que levantaría las restricciones a la financiación pública de la investigación con células madre aunque hasta este momento se desconocía cuales serían los límites, o si incluso habría límites, que finalmente han quedado establecidos en la prohibición de investigar con células derivadas de embriones creados con fines experimentales.

De hecho, tal como ya adelantó el presidente en su momento, el Instituto Nacional de Salud precisó que queda prohibida la clonación de seres humanos, y que con las nuevas medidas se pretende explorar el enorme potencial que ofrece este tipo de investigaciones para la búsqueda de tratamiento de enfermedades como la diabetes o el Mal de Alzheimer.

La orden ejecutiva proclamada por Obama en marzo pasado revoca una restricción que impuso Bush el 9 de agosto de 2001 y que limita la financiación del Gobierno federal a 21 líneas celulares que ya existían entonces. Muchos enmarcaron esta decisión de Bush en una tendencia a permitir que la ideología política influya en las decisiones científicas.

Una gran parte de la comunidad científica cree que, gracias a su capacidad de convertirse en cualquier célula del cuerpo, las células madre pueden permitir la aplicación de terapias nuevas para muchas enfermedades. No obstante, la investigación en este ámbito es muy controvertida porque las células se obtienen a partir de la destrucción de embriones, un procedimiento que muchos consideran inmoral.