El investigador Iñigo de Miguel califica de "indignante" la "lucha de poder" vivida en Italia por el caso 'Eluana'

OVIEDO, 12 (EUROPA PRESS) El investigador Iñigo de Miguel Beriain calificó hoy de "sorprendente y hasta cierto punto indignante" la forma en que de un caso particular como el de la mujer italiana Eluana Englaro, "se hace una lucha que poco tiene que ver con el afectado en sí". "No se cuántos de los que se han pronunciado estos días en un sentido u otro, estaban pensando realmente en la persona que estaba ahí y en su entorno familiar, que eran al fin y al cabo los que lo estaban sufriendo de verdad, ya que esta chica ni sufría ni padecía", incidió en relación al debate suscitado en Italia tras la sentencia que autorizaba que Eluana Englaro, la mujer de 38 años que llevaba 17 de ellos en coma vegetativo, fuese desconectada. De Miguel consideró "indignante" escuchar acusaciones de "asesino" hacia el padre de la joven por "proponer cosas de este tipo". "Si alguien está en esa situación, lo mínimo que se puede hacer es respetar", aseguró. Por ello, considera que "convertir eso en una lucha de poder y llegar a esos extremos no viene al caso y se debe denunciar como lo que no se debe hacer". Así lo dijo en declaraciones a los medios de comunicación minutos antes de recoger el 'VII Premio Junta General del Principado de Asturias-Sociedad Internacional de Bioética (SIBI)' en la sede del parlamento asturiano, dotado con 12.000 euros. De Miguel ha sido reconocido por su trabajo 'Bioética y nuevas biotecnologías en Salud Humana', centrado en el uso de la biotecnología para aplicaciones que afectan directamente a la salud humana, resultan novedosas y generan controversia, entre ellas la clonación; la obtención de células troncales a través de la destrucción embrionaria o por transferencia nuclear; así como la biología sintética; o la selección de embriones para fines terapéuticos. De Miguel es investigador en la Cátedra Interuniversitaria Fundación BBVA-Diputación Foral de Bizkaia de derecho y Genoma Humano. Universidad de Deusto; y profesor de postgrados en la Uned. Incidió el investigador en que "en España para bien o para mal, la bioética es una disciplina que no está tan reconocida como debiera". Por ello, calificó de "estímulo importante" galardones como el que hoy recogió en Oviedo. "Un debate que se pretenda razonable necesita de argumentos. Lo que nosotros intentamos proporcionar son argumentos en un sentido o en otro, y a partir de ahí, las personas de la calle se pueden formar una opinión e intentar conocer cual es la auténtica naturaleza de muchos problemas", argumentó apuntando como principales problemas actuales como la eutanasia, las células madre o la biología sintética, que por ahora es algo desconocido para muchos pero que puede llegar a tener "mucha trascendencia en el futuro". De Miguel señaló, asimismo, que no existen leyes perfectas que acojan todas las peculiaridades de los avances científicos. No obstante consideró que la legislación española es "buena" en esta materia, pero "como todo es perfectamente mejorable". Así consideró necesario hacer ajustes es cuestiones vinculadas con biobancos; o aclarar si en España se validan algunas prácticas realizadas en otros países como mezclas de material animal y humano; al tiempo de incorporar novedades según vayan surgiendo. Para el investigador es "interesante" la existencia de un Comité de Bioética en España, algo que dijo extrañarle que no se haya producido años antes. "Esos comités son necesarios pero no suficientes, no podemos encomendar la resolución de estas tareas a unos comités, porque al fin y al cabo no son la sociedad y es ésta la que tiene que responder", argumentó. ENTREGA DEL PREMIO El acto estuvo presidido por la presidenta de la Junta General, María Jesús Álvarez, y contó con la presencia de diversas personalidades políticas y científicas, entre las que se encontraba el consejero de Salud y Servicios Sanitarios del Principado, Ramón Quirós. María Jesús Álvarez reseñó la gran evolución de la biomedicina en los últimos años con avances como la fecundación in vitro; la clonación con fines terapéuticos; o la investigación sobre células madre, entre otras. Asimismo, la presidenta de la Junta incidió en la importancia de la bioética y la SIBI para deliberar y aportar sus orientaciones sobre las posibles "confrontaciones"éticas que surgen de algunos de estos avances científico-sanitarios. En este sentido, apuntó la trascendencia de la colaboración de toda la sociedad para garantizar que la libertad de investigación vaya "siempre unida al respeto, la dignidad y la libertad del ser humano". Durante su discurso, el investigador explicó que todo lo que rodea a los nuevos desarrollos científicos o tecnológicos "siempre despierta un miedo ancestral ante lo desconocido, un temor del que muchos pueden intentar valerse para hacer prevalecer sus propias creencias, por muy razonables que sean". "Así, toda iniciativa que, como esta, contribuya a la magna tarea de dotar a la opinión pública de los mecanismos necesarios para asumir su propia responsabilidad como decisor último, ha de ser considerada objetivo de reconocimiento", añadió. Asimismo, Iñigo de Miguel considera un "auténtico acierto" alentar el estudio de estos dilemas ya que "permite a la sociedad acercarse a unas tecnologías que, para bien o para mal, cambiarán la vida para siempre y de las que se sabe muy poco".