Investigadores del HUCA inician un estudio para predecir y diagnosticar el rechazo de órganos trasplantados

GIJÓN, 7 (EUROPA PRESS)

Médicos e investigadores del Servicio de Nefrología y de la Unidad de Histocompatibilidad del Servicio de Inmunología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) inician un estudio con alrededor de 300 pacientes trasplantados desde hace más de dos años para verificar el potencial del receptor 'NKG2D' como nuevo marcador para predecir y diagnosticar el rechazo de órganos trasplantados.

Según explicó en declaraciones a Europa Press el director del estudio, el doctor Carlos López Larrea, hasta el momento se ha evaluado su efectividad en modelos animales y "ahora se da el paso para su estudio en humanos con el propósito de confirmar su viabilidad". Y es que hasta la fecha, el papel de la interacción entre 'NKG2D' y sus ligandos había sido estudiado en tumores, pero publicaciones recientes han mostrado la importancia de esta interacción en el trasplante de órganos.

De este modo, parece ser que un mayor conocimiento de la presencia de estas moléculas durante las situaciones de rechazo y de las consecuencias que puedan tener la interacción de 'NKG2D' con sus ligandos, "permitirá identificar nuevas dianas moleculares y desarrollar nuevas estrategias terapéuticas para evitar o reducir la incidencia de rechazo agudo y crónico, alcanzando una mejor aceptación del órgano trasplantado y una completa tolerancia", apuntan las investigaciones.

Estos hallazgos han sido publicados en la revista científica 'American Journal of Transplantation' por los investigadores asturianos que forman parte de la Red de Investigación Renal (REDinREN) perteneciente al Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Ciencia e Innovación, donde se reúnen todos los avances sobre el potencial que el receptor 'NKG2D' tiene como nuevo marcador para predecir el rechazo de órganos trasplantados.

El receptor 'NKG2D' ha sido detectado en biopsias y orina durante episodios de rechazo agudo y crónico de individuos trasplantados renales, pudiendo servir por ello como nuevo marcador para el diagnostico del rechazo. Según López Larrea "el conocimiento de la interacción entre NKG2D y sus ligandos en el trasplante de órganos sólidos va a permitir identificar nuevas dianas moleculares y desarrollar nuevas estrategias terapéuticas con el objeto de alcanzar una mejor aceptación del órgano trasplantado y/o una completa tolerancia".

Los estudios realizados en modelos animales parecen indicar que 'NKG2D' participa directamente en el curso del trasplante, y que esta molécula puede convertirse en una nueva diana terapéutica. Por ello, y dado que es necesario verificar estos estudios previos en ensayos clínicos en pacientes transplantados, los equipos investigadores del HUCA trabajan en la actualidad en verificar el papel de estos marcadores en pacientes, en un proyecto que cuenta con la financiación de Cajastur y el Instituto de Salud Carlos III.

López Larrea señaló que entre un 10 y un 15 por ciento de los rechazos de órganos se producen en el primer año, mientras que la mayoría, en torno a un 30 por ciento se producen por un deterioro del órgano a lo largo del tiempo. Por ello, ante el elevado porcentaje de rechazos, en especial los renales y de corazón, es necesario el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas que permitan la tolerancia del injerto.