Monos fluorescentes tienen bebés fluorescentes

WASHINGTON (Reuters) - Científicos japoneses han modificado genéticamente unos monos cuyas raíces de pelo, piel y sangre se vuelven verde fluorescente bajo una luz especial, y que han transmitido esta cualidad a su descendencia, la primera vez que se ha logrado en un primate.

Los científicos mezclaron un gen de medusa con monos "callithrix jachus", tití común, y dijeron que esperan utilizar estos animales fluorescentes para estudiar la enfermedad de Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica, o ELA.

Erika Sasaki y Hideyuki Okano de la Universidad de Medicina Keio en Japón utilizaron un virus para transportar el gen de la proteína verde fluorescente en los embriones de los monos, que fueron implantados en una mona. Cuatro de un total de cinco nacieron con el cambio genético en el cuerpo.

Uno de ellos concibió un bebé sano que también contenía los nuevos genes, informaron en la edición del jueves de la revista Nature.

"El nacimiento de este tití transgénico es sin lugar a dudas un hito", dijo el experto en células madre, el doctor Gerald Schatten, de la Universidad de Medicina de Pittsburgh y Shoukhrat Mitalipov, de la Universidad de Ciencias y Salud de Oregón, en un comentario en Nature.

"Los titís transgénicos son modelos potencialmente útiles para investigar enfermedades infecciosas, inmunológicas, y desórdenes neurológicos, por ejemplo", escribieron.

ENFERMEDADES INCURABLES

"Estoy más interesado en la enfermedad de Parkinson o en ELA", dijo Okano a periodistas en una sesión informativa telefónica. Ambas son enfermedades incurables del sistema nervioso. Pero Okano dijo que otros animales podrían ser creados para estudiar una serie de enfermedades.

Los científicos usaron titíes porque se reproducen rápidamente, ya que alcanzan su madurez sexual en un año.

"De momento usamos ratones con genes mutantes que están asociados al Parkinson para buscar nuevos fármacos para tratar la enfermedad", dijo el doctor Kieran Breen, director de Investigación y Desarrollo de la Sociedad del Parkinson en Reino Unido, en un comunicado.

"Ya que los primates no humanos son mucho más cercanos a los humanos que los ratones, genéticamente, la creación con éxito de titíes transgénicos implica que tendremos un nuevo modelo animal con el que trabajar".

El año pasado, los descubridores de la proteína verde fluorescente ganaron el premio Nobel de química - Osamu Shimomura, de origen japonés, del Laboratorio de Biología Marina en Woods Hole, Massachusetts, Martin Chalfie de la Universidad de Columbia en Nueva York y Roger Tsien de la Universidad de San Diego, California.

La proteína brilla con una luz azul ultravioleta, lo que permite a los científicos iluminar células tumorales, rastrear toxinas y vigilar los genes cuando se activan y desactivan.