Tres genes contribuyen a extender el cáncer de mama al cerebro

CHICAGO (Reuters) - Tres genes pueden ayudar a explicar la forma en que las células cancerígenas superan una barrera natural para introducirse en el cerebro produciendo metástasis, en un experimento con ratones cuyos resultados ha presentado el equipo de científicos liderado por el español Joan Massagué.

Ya se había demostrado que dos de los genes, COX2 y HB-EGF, contribuían a la extensión del cáncer a los pulmones, según el artículo de los científicos publicado el miércoles en Nature.

El tercero - ST6GALNAC5 - parece recubrir la capa exterior de las células cancerígenas convirtiéndolas en pegajosas, lo que les permite permanecer en los pequeños vasos sanguíneos en el cerebro lo suficiente para filtrarse y entrar en el tejido cerebral.

"Nuestra investigación arroja luz sobre el papel que desempeñan estos genes en determinar cómo las células tumorales del pecho se liberan y, una vez tienen movilidad, cómo deciden dónde atacar", escribió Joan Massagué, del Centro de Cáncer Memorial Sloan-Kettering en Nueva York e investigador del Instituto de Medicina Howard Hughes, en un comunicado.

Cuando el cáncer de mama se extiende al cerebro, debe pasar a través de una densa red de capilares que constituyen la denominada barrera hematoencefálica.

Esta barrera natural ayuda a evitar que las toxinas de la sangre lleguen al tejido cerebral. No obstante, algunos cánceres avanzados consiguen romper esta barrera años después de que el tumor original sea extirpado.

Para estudiar cómo sucede esto, Massagué, Paula Bos y otros colaboradores utilizaron células cancerígenas de pacientes cuyo cáncer de pecho había derivado en metástasis. Se las inyectaron a unos ratones, y aislaron las que podrían extenderse en el cerebro de los roedores.

También analizaron qué genes en las células de los ratones y las células humanas eran los más activos.

Los genes COX2 y HB-EGF parecen hacer más móviles e invasivas a las células cancerígenas, según detectaron los científicos, mientras el ST6GALNAC5 parece causar una reacción química que recubre las células cancerígenas, haciéndolas pegajosas.

Massagué indicó que podría ser posible fabricar fármacos para bloquear este proceso.

El cáncer de mama es el de mayor mortalidad entre las mujeres de todo el mundo. Se diagnostica a 1,2 millones de personas al año y mata a 500.000.