Una variante genética multiplica por cuatro el riesgo de melanoma en mujeres de menos de 50 años

MADRID, 25 (EUROPA PRESS) Una variante genética multiplica por cuatro el riesgo de melanoma en mujeres de menos de 50 años, según un estudio de la Universidad de Nueva York en Estados Unidos que se publica en la revista 'Clinical Cancer Research'. El descubrimiento podría dar lugar a una prueba genética que identificara a las mujeres bajo mayor riesgo de desarrollar este cáncer de piel. Según explica David Polsky, director del estudio, "si esta cifra es reproducible, es muy superior a la de los factores de riesgo clínicos que conocemos como las quemaduras solares, las pecas y los antecedentes familiares". Polsky añade que de ser así se tendría una prueba genética que podría identificar a las mujeres premenopausicas con alto riesgo de melanoma. El melanoma es la forma más mortífera de cáncer de piel. Por razones desconocidas es más frecuente en mujeres que en hombres y en aquellas de menos de 40 años. Entre los 40 y los 50 años la incidencia es casi similar en ambos sexos y después de los 50 años la incidencia es mayor en los hombres. Los investigadores creen que estas diferencias entre los sexos podrían vincularse a la actividad del estrógeno, mediado en parte por una variante genética en un gen llamado MDM2. Cuando el estrógeno se une a este gen se activa en las células la producción de MDM2, un posible encogen. Cuando se produce la variación, el estrógeno se une de forma más fuerte dando lugar a una mayor producción de la proteína MDM2. Según comenta Polsky, las mujeres con altos niveles de estrógenos y que tienen la variación genética podrían tener más proteínas MDM2 asociadas al estrógeno que podrían aumentar su riesgo de melanoma. Los investigadores evaluaron los efectos de esta variación genética en 227 pacientes de melanoma reclutados entre 2002 y 2006. Se registraron las variaciones genéticas de MDM2 y del gen p53, un supresor tumoral que interviene en la regulación del anterior, así como la edad, el sexo, los antecedentes familiares y personales de melanoma y el grosor del tumor. Los resultados mostraron que más del 40 por ciento de las mujeres diagnosticadas con melanoma con menos de 50 años tenían la variación genética en el gen MDM2. En contraste, sólo el 16 por ciento de las mujeres diagnosticadas después de los 50 tenían la variación. La diferencia en la frecuencia de la variación se correspondía con 3,89 veces más riesgo de melanoma en las mujeres con menos de 50 años. Cuando los investigadores compararon los genotipos de MDM2 con las edades de los pacientes en el momento del diagnóstico, descubrieron que alrededor del 38 por ciento de las mujeres con la variación habían sido diagnosticadas entre los 30 y los 39 años, a edades relativamente tempranas. Esto suponía una incidencia del melanoma mucho mayor que en las pacientes mujeres de más edad portadoras de la variación.