Variantes genéticas pueden determinar la susceptibilidad del niño al tabaquismo materno

MADRID, 26 (EUROPA PRESS) Una pequeña variación en un único gen puede determinar no sólo la rapidez y lo bien que crecen y funcionan los pulmones en niños y adolescentes sino también su susceptibilidad al humo del tabaco incluso en el útero, según sugiere un estudio de la Universidad de California del Sur en Estados Unidos. El trabajo se publica esta semana en la revista 'American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine'. Según explica Carrie Breton, directora del estudio, muchos factores pueden afectar al funcionamiento y crecimiento pulmonar, incluyendo variaciones genéticas y exposiciones ambientales como el humo de tabaco y los contaminantes del aire. Los investigadores querían determinar si las variaciones específicas en un gen podrían tener efectos medibles y predecibles en el desarrollo del funcionamiento pulmonar y la susceptibilidad a las amenazas ambientales. "Examinamos una clase de genes conocidos por su participación en la defensa antioxidante, los genes de la transferasa glutationa-s (GST). En conjunto descubrimos que la variación en varios de los genes GST era importante. Esto era particularmente cierto en niños de madres que habían fumado durante el embarazo", comenta Breton. Los investigadores analizaron el trabajo de ocho años de métricas de funcionamiento pulmonar y de datos genéticos de más de 2.100 niños de dos grupos de cuarto año. Las medidas de funcionamiento pulmonar utilizadas eran la tasa de flujo expiratorio (MMEF), la capacidad vital forzada (FVC) y el volumen expiratorio forzado en un segundo (FEV1). Los resultados mostraron que tres de los patrones de variación genética en los genes (haplotipos) investigados tenían cada uno un efecto significativo sobre el funcionamiento pulmonar. En uno de los genes, el GSTM2, se analizaron dos patrones de variantes. Estos patrones se producían en entre un 30 y un 35 por ciento de la población blanca. Uno de ellos promovía un funcionamiento pulmonar más fuerte mientras que la otra variante se asociaba con un funcionamiento más débil y mayor susceptibilidad a los daños causados por el tabaquismo maternal durante el embarazo. Además, la reducción en el funcionamiento pulmonar era mayor en comparación con los niños con una sola copia. En el caso de un haplotipo relativamente raro en GSTM3, que se producía en sólo entre un 6 y un 8 por ciento de la población blanca, los investigadores descubrieron un efecto negativo fuerte sobre la tasa de flujo expiratorio. Por último, otro haplotipo en GSTM4 se producía en entre un 16 y un 22 por ciento de la población y mostraba menores tasas de crecimiento en los tres indicadores pulmonares estudiados. Como en el caso de GSTM2, la reducción en el funcionamiento pulmonar era mayor en los niños que tenían dos copias de la variante que reducía el funcionamiento pulmonar. Los investigadores sugieren que las variantes genéticas podrían no alterar el desarrollo pulmonar sino su capacidad para defenderse contra los daños causados por los radicales libres. "Los genes GST son importantes para la desintoxicación de las especies de oxígeno reactivo, incluyendo los carcinogenes y las exposiciones ambientales como el humo del tabaco. Planteamos que los patrones de variación genética investigados podrían alterar este proceso, reduciendo por ello la capacidad de los pulmones para desintoxicar los agentes dañinos y causar una cascada de otros episodios que promueven la inflamación, la constricción bronquial, la reactividad excesiva de las vías respiratorias y los síntomas similares al asma", concluye Breton.