Vínculo genético entre la periodontitis y la enfermedad cardiaca coronaria

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

Investigadores del Instituto de Biología Molecular Clínica de la Universidad de Kiel en Alemania han descubierto una relación genética entre la periodontitis y la enfermedad cardiaca coronaria (ECC). Los investigadores han identificado una variante genética situada en el cromosoma 9 que comparten ambas enfermedades. Los resultados del trabajo se han hecho públicos durante la conferencia anual de la Sociedad Europea de Genética Humana que se celebra en Viena (Austria).

Según explica Arne Schaefer, responsable del estudio, "estudiábamos una localización genética en el cromosoma 9p21.3, que se había asociado antes con el infarto de miocardio, en un grupo de 151 pacientes que sufrían las formas más agresivas de periodontitis, y un grupo de 1.097 pacientes de ECC que habían sufrido un ataque cardiaco. La variación genética asociada con los datos clínicos de ambas enfermedades era idéntica"

Los investigadores descubrieron que la variante de riesgo genética se localizaba en una región genética que codifica un ADN antisentido llamado ANRIL y que es idéntico para ambas enfermedades.

Cuando un gen está listo para producir una proteína, las dos cadenas de ADN del gen se desenredan. Una cadena produce ARN mensajero (ARNm) y expresará la proteína. El ARN antisentido es complementario al ARNm y a menudo está en la cadena inversa, la cadena 'antisentido' de la hélice doble del ADN. Esta cadena no codifica una proteína pero puede unirse específicamente al ARNm. Mediante esta unión, la cadena antisentido inhibe la expresión de la proteína del ARNm.

La enfermedad cardiaca coronaria es la principal causa de mortalidad en el mundo y la periodontitis, que conduce a la pérdida de tejido conectivo y del soporte óseo de los dientes, es la causa más importante de pérdida dental en mayores de 40 años. La periodontitis es muy común y alrededor del 90 por ciento de los mayores de 60 años la sufren. La investigación ya ha mostrado una base genética para ambas enfermedades.

"Intentamos adelantar con nuestro trabajo para intentar comprender más sobre el funcionamiento de esta molécula de ARN y el mecanismo en el que opera en las encías sanas y también en la periodontitis. Mientras tanto, debido a su asociación con la ECC, pensamos que la periodontitis debería ser tomada muy en serio por los dentistas y diagnosticada y tratada lo antes posible", añade Schaefer.

Tanto la ECC como la periodontitis se propagan por los mismos factores de riesgo, sobre todo el tabaquismo, la diabetes y la obesidad, y existe también una relación de género ya que los hombres posiblemente son más propensos a estas enfermedades que las mujeres.

Los investigadores también muestran similitudes en las bacterias descubiertas en la cavidad oral y en las placas coronarias y ambas enfermedades se caracterizan por una reacción inmune desequilibrada y la inflamación crónica. "Estos factores ya indicaban una posible base genética mutua subyacente a las dos enfermedades", afirma Schaefer.

Ahora los investigadores están seguros de que existe un fuerte vínculo genético y que los pacientes con periodontitis deberían intentar reducir sus factores de riesgo y tomar medidas preventivas en una fase temprana.

"Esperamos que nuestros descubrimientos hagan más fácil diagnosticar la enfermedad en una fase inicial y que en un futuro un mayor conocimiento sobre la patofisiología específica pueda abrir la vía a un tratamiento eficaz antes de que la enfermedad de establezca", concluye el investigador.