Los fármacos para la disfunción eréctil también pueden funcionar en mujeres

WASHINGTON, 17 (EUROPA PRESS)

Nuevos estudios indican que los tres medicamentos utilizados para tratar la impotencia masculina también resultan aparentemente activos en las mujeres, aunque de modo ligeramente diferente, lo que debería llevar a la comunidad científica a revisar su potencial para dar respuesta al 40 por ciento de mujeres que padecen disfunción sexual, según concluye un grupo de investigadores (en la imagen) del Medical College of Georgia (MCG).

En uno de los primeros estudios sobre el efecto de los inhibidores de la fofodiesterasa tipo 5 --Viagra, Levitra y Cialis-- en las arterias que proporcionan al pene, la vagina y el clitoris el fluido sanguíneo necesario para producir una experiencia sexual satisfactoria, estos investigadores han mostrado que estos fármacos relajan dichas arterias en ratas, tanto machos como hembras.

"Esto muestra que los fármacos deben ser investigados más en relación a las mujeres y que pequeñas alteraciones podrían hacer que estos compuestos sean más efectivos para las mujeres que sufren estas disfunciones", declaró Kyan J. Allahdadi, estudiante postdoctoral en Fisiología del MCG. Presenta sus hallazgos en la reunión de la American Physiology Society que tiene lugar en Nueva Orleans este fin de semana.

Aunque hace años se habló de una 'píldora rosa' para las mujeres, como alternativa a la 'azul' del Viagra, los ensayos clínicos realizados en mujeres no encontraron respuesta. En este contexto, investigadores del MCG decidieron revisar este asunto. Constriñeron arterias de la ingle en ratas macho y hembra hasta que derivasen en un estado de no erección, y entonces se les administraron dosis de cada uno de los fármacos contra la disfunción masculina para ver su efecto. Las ratas macho experimentaron una relajación vinculada a la dosis, pero las hembras también lo hicieron de forma inicial, aunque derivaba hacia nuevas contracciones y relajaciones cuando se administraban nuevas dosis. Se da la circunstancia de que las hembras eran más sensibles a Viuagra y los machos a Levitra.