Expertos sanitarios analizan en el Hospital General los cuidados paliativos

CASTELLÓN, 28 (EUROPA PRESS)

El Hospital General de Castellón, junto a la Sociedad Valenciana de Medicina Paliativa, ha organizado una jornada de enfermería y cuidados paliativos para formar en esta materia. La jornada ha contado con la participación de personal de enfermería y psicología de hospitales de Atención a Crónicos y Larga Estancia (HACLEs) de la Comunitat y médicos de Unidades de Hospitalización a Domicilio (UHD) de hospitales de Castellón, según informaron en un comunicado fuentes del Consell.

La higiene y la movilización de las heridas en pacientes crónicos, la necesidad de información y la participación de la familia en los cuidados fueron los principales temas tratados en esta jornada, dada su importancia en el funcionamiento diario de estos centros.

Las heridas crónicas suponen un problema añadido en el tratamiento y manejo de estos pacientes y, tal y como explicó Pedro Grau, enfermero supervisor del Área Médica Integral del Hospital Pare Jofré de Valencia, "se deberá extremar la higiene y los cuidados de la piel del paciente y procurar una especial atención a su movilización".

El experto señaló que "deberán tenerse en cuenta otros aspectos que ayudarán a evitar la aparición de heridas crónicas en estos pacientes, como utilizar medidas de alivio en los puntos de presión -como cojines o cambios posturales-, la revisión exhaustiva de esos puntos de presión y educación a los cuidadores para el correcto manejo de los pacientes".

Las heridas crónicas en los enfermos paliativos son principalmente úlceras por presión, úlceras vasculares -venosas o arteriales-, neuropáticas, úlceras tumorales y radiodermitis. Las úlceras por presión son parte fundamental del proceso de terminalidad, sobre todo en los pacientes no oncológicos. Además, otro dato destacable es que el 50 por ciento de las úlceras por presión se encuentran en pacientes con una edad que supera los 70 años.

El tratamiento de las heridas crónicas de los pacientes paliativos se centrará en la prevención, y en el caso de aparición de heridas se realizará una valoración exhaustiva de tipo localización y fase de la herida y, dependiendo de la expectativa y las decisiones de los pacientes y/o familiares, se establecerán unos objetivos realistas de tratamiento.

INFORMACIÓN

Por su parte, Gloria Saavedra, doctora en psicología del Hospital de La Magdalena, resaltó la importancia de valorar las necesidades de información del paciente que se encuentra al final de la vida y sus allegados -qué saben y qué quieren saber- para respetar el derecho del paciente a conocer su situación clínica, "y el derecho a no conocerla, si es lo que desea", dijo.

"En muchas ocasiones, existe un desfase entre las necesidades de información del paciente y la percibida por sus allegados, hecho que contribuye a la aparición y mantenimiento del llamado 'pacto de silencio', señaló.

En un trabajo en el que participó la doctora Saavedra y realizado con pacientes ancianos frágiles hospitalizados, se observó que, mientras que el 77,5 por ciento de los pacientes afirmaban querer ser informados de los aspectos negativos que pudieran aparecer en el transcurso de su enfermedad, sólo el 22,5 por ciento de sus familiares creen que esto es así.

En este sentido, Gloria Saavedra, en su ponencia sobre 'Definición y abordaje del pacto de silencio', indicó que en caso de discrepancia entre las necesidades del paciente y las de sus seres queridos, "el diálogo empático y sincero que permita la atención de sus también prioritarias necesidades, temores y preocupaciones parece el camino de elección".

El counselling -técnica de comunicación en situaciones de cambio- y el uso de las habilidades de comunicación son una herramienta "fundamental" para identificar qué temores o preocupaciones de los familiares están en la base de su negativa a la información.

"El que puedan expresar estos temores o preocupaciones en un entorno de acogida y validación, donde no se sientan juzgados o culpabilizados, puede ser el primer paso hacia una relación terapéutica eficaz. Posteriormente, sería deseable reflexionar con la familia sobre las consecuencias de la no información, tanto para el paciente como para ellos mismos, confrontando desde la acogida y sugiriendo acuerdos", explicó la psicóloga del Hospital de La Magdalena.

El 'pacto de silencio' se define como el acuerdo, explícito o no, de alterar la información al paciente por parte de las personas de su entorno (familiares, amigos y/o profesionales sanitarios) con el fin de ocultar información diagnóstica, pronóstica y/o relativa a la gravedad de la situación.

Entre los objetivos del personal sanitario que atiende a personas que se encuentran en situación de final de vida se encuentran el de apoyar al paciente y su familia en el proceso de adaptación, así como el de fomentar la comunicación más clara y abierta posible en función de las necesidades del paciente, previniendo e interviniendo, en su caso, sobre la conspiración de silencio.

Por último, Pepa Cárcel, enfermera supervisora de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Doctor Moliner, en su intervención sobre el 'Abordaje de enfermería en el control sintomático', afirmó que los pacientes paliativos tienen una serie de necesidades "que se convierten en derechos por su dignidad como personas, y que todo sanitario deberíamos tener presente".