Más de la mitad de los niños valencianos tiene déficit de sueño, según un estudio de la Unidad del Sueño de la Quirón

La falta de sueño dificulta el aprendizaje, ralentiza el crecimiento y genera irritabilidad en los menores

VALENCIA, 23 (EUROPA PRESS)

El 51,9 por ciento de los niños valencianos de entre 6 y 15 años presenta déficit de sueño y cerca del 45 por ciento decide a qué hora acostarse, según constata un estudio elaborado por la Unidad Valenciana del Sueño del Hospital Quirón de Valencia.

El coordinador del informe, Gonzalo Pin, presentó hoy los resultados del 'Primer estudio sobre hábitos del sueño de la población de 0 a 14 años de la Comunitat Valenciana' que contó con la colaboración de la Agencia Valenciana de la Salud y de la Conselleria de Educación. Algunos de los síntomas que sufren más de la mitad de los niños de la Comunitat y que se hacen más visibles en la ciudad de Valencia son problemas para no dormirse en clase, dificultades para despertarse y un horario irregular del sueño.

Atendiendo a los bebés, destaca el insomnio en el 20 por ciento de los niños de entre 27 y 36 meses, que viene definido por al menos tres depertares por semana o por tardar más de media hora en conciliar el sueño.

Las consecuencias de esta falta de sueño en los menores, explicó Pin, dificulta el aprendizaje y la capacidad de atención, genera un comportamiento inquieto e irritable "similar al de los niños hiperactivos" y eleva las tasas de fracaso escolar.

Además, ralentiza el crecimiento y reduce el sistema inmunitario ya que durante el sueño aumentan las defensas y la segregación de las hormonas relacionadas con el desarrollo.

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS UNA DE LAS CAUSAS

Los ordenadores, internet y la televisión son algunas de las posibles causas de este cambio en los hábitos de sueño de los niños. Al respecto, un reciente informe mostraba que el sueño en los adolescentes se interrumpe hasta tres veces en una sola noche por la recepción de mensajes SMS.

El especialista apuntó asimismo a otros factores como el ritmo de la sociedad occidental que obliga a adaptar el horario de los niños al de los adultos lo que, a su juicio, crea un "conflicto de intereses".

El estudio también hace referencia a la percepción actual del sueño que se concibe cada vez más como una pérdida de tiempo en lugar de como un placer. De acuerdo a los datos de la encuesta, el 40 por ciento de los adolescentes de entre 12 y 14 años piensa que duerme más de lo que debería.

Las conclusiones del informe contrastan con la visión de los propios menores, ya que menos del 20 por cien admite tener problemas de sueño, una percepción que coincide con la de sus padres.

Al respecto, el 35 por ciento de los niños de 6 a 8 años y el 20 por ciento de aquellos de entre 9 y 11 reconocen estar despiertos cuando sus padres piensan que están dormidos.

Uno de los aspectos llamativos versa sobre el uso de objetos para conciliar el sueño como ositos o muñecas ya que el 40 por ciento de los menores, de entre 12 y 15 años, confiesa utilizarlos. Por otro lado, los responsables del estudio creen que ha subido el índice de niños que duermen acompañados porque el 42 por ciento de los encuestados rehusó contestar a la pregunta.

MEJORA DE HÁBITOS

Aunque Gonzalo Pin indicó que las horas de sueño deben adaptarse a las necesidades de cada niño, enumeró algunas fórmulas que mejoran los hábitos como la rutina horaria, el ejercicio suave o la participación de los padres en la fase de "desactivación" del niño que se consigue, por ejemplo, leyéndoles un cuento en la cama.