Un juez condena a una clínica de Palma y a un cirujano a pagar 48.000 euros por mala praxis profesional

PALMA DE MALLORCA, 16 (EUROPA PRESS)

El juzgado de primera instancia número seis de Palma ha condenado al Instituto Quirúrgico y al cirujano Antonio C.E., que ejerce en dicha clínica, con sede en Palma, al pago de 48.020 euros a una paciente que se sometió a numerosas operaciones estéticas y después reparadoras, a fin de subsanar el daño causado, por "mala praxis médica", provocando en la afectada graves daños físicos y psíquicos.

Así lo recoge la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, emitida el pasado 6 de abril de 2009, en la que el juez detalla que el médico, que ejerce la cirugía plástica y reparadora en esta conocida clínica palmesana, no sólo no prestó la debida asistencia médica sanitaria a la paciente, sino que durante las sucesivas intervenciones cometió graves errores que han derivado en secuelas irreversibles.

Los hechos se remontan al año 2003, cuando la afectada, Pirjo H.K., y defendida por el Bufete Coca, acudió al centro médico para que el médico-cirujano le realizase un cambio en los implantes mamarios que el mismo doctor le había implantado en los años 1983 y 1989. La operación le provocó dolorosos hematomas y tuvo que ser intervenida en su centro de salud, en Valldemossa. A partir de ahí, Pirjo H.K., inició un "periplo de asistencias en el Instituto Quirúrgico producto de las deformidades y los dolores".

La afectada, como resultado de esta negligencia médica, sufre "secuelas físicas" que no reservan margen para ser abordadas quirúrgicamente consistentes en una "fibrosis cicatricial y tiene la estructura de los pechos dañada". Asimismo, su salud psíquica ha quedado dañada a causa de una depresión.

La sentencia obliga al pago de 8.500 euros por las secuelas físicas ocasionadas en la mujer, a la que no será posible reconstruirle el pecho dada la fibrosis que padece; al pago de 7.520 euros en compensación por las cantidades que ella abonó al Instituto Quirúrgico, "no habiendo obtenido el resultado querido"; y por último, al pago de 26.000 euros por los daños psíquicos y psicológicos.

El juez considera un "fracaso" el tratamiento ofrecido a la víctima, quien "no será capaz jamás de olvidar la angustia, vergüenza sufridas por las deformidades de las mamas", reza la sentencia.