Neurocirugía de La Paz usa por primera vez en España una nueva técnica para aneurismas cerebrales gigantes o complejos

Consiste en revascularizar el cerebro uniendo el extremo del bypass con la arteria cerebral sin interrumpir el flujo sanguíneo MADRID, 30 (EUROPA PRESS) El Servicio de Neurocirugía, con la colaboración del Servicio de Cirugía Vascular, del Hospital Universitario La Paz de Madrid ha utilizado por primera vez en España una nueva técnica para el tratamiento de aneurismas cerebrales gigantes o complejos con la que, hasta ahora, se han tratado unos 400 casos de esta dolencia en todo el mundo con muy buenos resultados, informó hoy el Ejecutivo autonómico. El tratamiento se denomina ELANA (Excimer Laser Assisted Nonoclussive Anastomosis) y fue ideada por el Profesor Tulleken de la Universidad de Utrecht, Holanda. El procedimiento consiste en una revascularización cerebral con la peculiaridad de que para realizar la unión del extremo del bypass con la arteria cerebral receptora no se interrumpe en ningún momento el flujo sanguíneo cerebral mientras se realiza la anastomosis o unión de los vasos sanguíneos, desapareciendo totalmente el riesgo de isquemia cerebral (falta de riego). Con la ayuda del láser, una vez realizada la conexión de los vasos se elimina el tejido intermedio y esto permite la circulación de la sangre entre el injerto y la arteria cerebral. En esta primera intervención en España, que duró doce horas el pasado viernes, una mujer de 44 años que presentaba un cuadro de aneurisma complejo con varias hemorragias nasales, se colocó un injerto. La paciente se encuentra en la Unidad de Reanimación Post Quirúrgica y hoy será sometida a un nuevo procedimiento por vía endovascular (cateterismo) para cerrar la carótida interna y consecuentemente el aneurisma que ha originado el problema. Los encargados de la intervención son los doctores Remedios Frutos y Andrés Fernández Prieto, de la Sección de Neuroradiología intervencionista del hospital. ANEURISMA GIGANTE Un aneurisma es un ensanchamiento en forma de globo de las paredes de una arteria, vaso sanguíneo que transporta sangre oxigenada desde el corazón hacia otras partes del cuerpo, en este caso al cerebro. Al producirse el aneurisma, la arteria se debilita y este crecimiento puede ocasionar la rotura de la arteria y, por tanto, una hemorragia que puede causar complicaciones neurológicas graves e incluso la muerte. La revascularización cerebral es una intervención que sirve para aportar flujo sanguíneo a una parte del cerebro que tiene o va a tener escasez o carencia del mismo. Con este procedimiento se consigue derivar sangre del territorio extracraneal al intracraneal para poder suplir condiciones potenciales de falta de riego sanguíneo cerebral. La intervención se puede hacer de varias maneras, pero la más frecuente consiste en extraer un injerto de vena safena o arteria radial y unir uno de sus extremos a una arteria extracraneal (generalmente la carótida cervical) y el otro a una arteria cerebral (generalmente un tronco de la arteria cerebral media). Desde el año 1999, el grupo de neurocirujanos liderado por los doctores José María Roda, Francisco González-Llanos y Antonio Gómez Sierra realiza de manera regular procedimientos de revascularización cerebral con bypass de alto, medio y bajo flujo en aneurismas cerebrales gigantes y complejos, siendo este centro de la Comunidad de Madrid el único de España que lo realiza de manera sistematizada con cuatro o cinco casos al año. Se trata de una técnica difícil que requiere un entrenamiento constante en el animal de experimentación para poder contar, a la hora de trabajar en el ser humano, con una habilidad y rapidez microquirúrgicas imprescindibles para que el tiempo de realización de la anastomosis (conexión) y por tanto el tiempo que la arteria receptora cerebral está obstruida sea lo más corto posible y nunca exceda los 40 minutos. Hay que destacar el hecho de que el diámetro de los vasos sanguíneos que los cirujanos están uniendo oscila entre 1,5 y 3 milímetros y en cada unión se dan entre diez y quince puntos con una microaguja de difícil visión si no es bajo el campo del microscopio. Con los procedimientos de bypass clásicos que se vienen utilizando en el Hospital La Paz, el riesgo de isquemia cerebral es muy bajo, ya que el entrenamiento microquirúrgico que hacen regularmente los cirujanos en el laboratorio de experimentación hace que los tiempos de oclusión arterial sean muy cortos. CASOS NACIONALES Se estima que en España cerca del 12 por ciento de cada 100.000 habitantes al año puede sufrir la rotura de un aneurisma cerebral. El 33 por ciento de los pacientes muere antes de llegar al hospital, un 33 por ciento sufre una discapacidad otro 33 por ciento se recupera. Pueden producirse en personas de cualquier edad, pero son más comunes entre los 35 y 60 años y son más frecuentes en mujeres. Es muy difícil prever la formación de un aneurisma cerebral y muchos se descubren en resonancias o tomografías realizadas por otra razón. Un aneurisma cerebral roto es una situación de emergencia. Si se descubren a tiempo, los aneurismas que no han presentado rotura se pueden tratar antes de que causen problemas, aunque la decisión de repararlo depende del tamaño, el lugar donde se localiza, la edad del paciente y su estado general de salud, ya que tiene los riesgos inherentes tanto de la operación como de la espera.