Un catéter hecho con injertos de tejido mejora la eficacia de la diálisis

  • Londres, 23 abr (EFE).- Un equipo de científicos de EEUU ha conseguido crear un catéter a partir de injertos de tejido humano extraídos de las células del mismo individuo y ha comprobado su eficacia en los tratamientos de diálisis.

Un catéter hecho con injertos de tejido mejora la eficacia de la diálisis

Un catéter hecho con injertos de tejido mejora la eficacia de la diálisis

Londres, 23 abr (EFE).- Un equipo de científicos de EEUU ha conseguido crear un catéter a partir de injertos de tejido humano extraídos de las células del mismo individuo y ha comprobado su eficacia en los tratamientos de diálisis.

Según un artículo que publica hoy la revista científica británica "The Lancet", los investigadores han logrado construir un catéter a base del tejido extraído de un segmento de la vena del paciente y, en el caso de no encontrar segmentos adecuados, los han creado a partir del cultivo de sus células.

Los autores del estudio aseguran que este tipo de catéteres ofrecen un mayor grado de seguridad en las terapias de diálisis de larga duración, al tiempo que evitan un eventual rechazo por parte del paciente.

Al estudiar la evolución de diez pacientes a quienes se había implantado un catéter de este tipo, los investigadores observaron que la efectividad del mismo se mantenía intacta un mes después en siete de los nueve individuos que concluyeron el experimento.

Para el grupo de científicos, este hecho demuestra que las herramientas creadas a partir de tejido humano ofrecen la resistencia necesaria sin necesidad de recurrir a materiales sintéticos, como el plástico.

Además, añaden que "la exclusión de estos materiales puede conllevar importantes ventajas, ya que reduce las posibilidades de que el paciente sufra procesos inflamatorios o de rechazo".

La diálisis es un proceso mediante el cual se extraen del cuerpo humano las toxinas que el riñón no es capaz de eliminar por sí mismo.

A través de una intervención quirúrgica, se realiza un acceso especial al torrente sanguíneo del paciente a través de una fístula arteriovenosa o un catéter endovenoso, que conecta las venas y las arterias.

Una vez establecido el acceso, una máquina de hemodiálisis se encarga de recoger la sangre del individuo, la "limpia" en una solución especial que elimina líquidos y sustancias de desecho, y la devuelve al torrente sanguíneo.