Usan caldo de algas marinas y luciérnagas para el tratamiento de las arterias

  • Washington, 10 mar (EFE).- Un caldo de algas marinas y agentes bioquímicos que resplandecen en la oscuridad puede ayudar en el trasplante de células madre a pacientes con enfermedad arterial periférica grave, informó hoy la Universidad Johns Hopkins.

Usan caldo de algas marinas y luciérnagas para el tratamiento de las arterias

Usan caldo de algas marinas y luciérnagas para el tratamiento de las arterias

Washington, 10 mar (EFE).- Un caldo de algas marinas y agentes bioquímicos que resplandecen en la oscuridad puede ayudar en el trasplante de células madre a pacientes con enfermedad arterial periférica grave, informó hoy la Universidad Johns Hopkins.

Un equipo de veterinarios, científicos y radiólogos de esa universidad de Baltimore, en Maryland (EE.UU.), presentó los resultados de sus experimentos durante la 34 reunión anual de la Sociedad de Intervención Radiológica en San Diego, California.

Durante una llamada "prueba preliminar de concepto" llevada a cabo con conejos, los científicos de la Johns Hopkins introdujeron células madre terapéuticas, mediante inyecciones intramusculares, y luego observaron su viabilidad una vez que llegaron al sitio donde estaban destinadas.

La enfermedad arterial periférica (EAP), un mal que afecta a unos 10 millones de personas en Estados Unidos, ocurre cuando existe un estrechamiento de los vasos sanguíneos fuera del corazón, según la Asociación Médica Estadounidense (AMA, por su sigla en inglés).

Una placa compuesta por grasa y colesterol se acumula en las paredes de las arterias que conducen la sangre a los brazos y las piernas, y hace que las arterias se estrechen o se obstruyan, lo cual disminuye o interrumpe el flujo de la sangre, generalmente hacia las piernas, provocando dolor o entumecimiento.

Cuando la obstrucción del flujo sanguíneo es lo suficientemente grave puede causar la muerte de los tejidos.

Si estos cuadros no se tratan, puede ser necesario tener que amputar el pie o la pierna. Una persona con EAP también tiene un mayor riesgo de infarto, derrame y ataque isquémico transitorio.

Cuando tratan de mejorar el flujo de sangre, según Dara L. Kraitchman, profesora de Radiología en John Hopkins, los médicos necesitan algo que les indique si las células madre inyectadas permanecen vivas y llegan a sus objetivos, donde crecerán y se desarrollarán como el tejido nuevo necesario.

Esto es crucial para el tratamiento, añadió Kraitchman, porque el sistema de inmunidad del cuerpo puede señalar a las células madre como invasores foráneos y tratará de destruirlas.

Por otra parte, los marcadores radiactivos tradicionales pueden ser tóxicos para las células madre.

Para superar el rechazo de las células madre, los científicos crearon una "cápsula" derivada de algas con la cual se rodean las células madre de conejos y se les protege del ataque del sistema de inmunidad.

Dentro de esa cápsula de algas, los científicos agregaron agentes de contraste de rayos X para hacerlas visibles en una angiografía.

Luego manipularon genéticamente las células madre para que produzcan luciferasa, el mismo compuesto biológico luminiscente que producen las luciérnagas, que es muy visible en la imagen de bioluminiscencia.

"Después de que logramos que las células madre eludieran el ataque del sistema de inmunidad, necesitábamos saber si habían llegado a su objetivo y seguían vivas", indicó Kraitchman.

"Pudimos usar la angiografía con rayos X estándar de los vasos sanguíneos para ver las células trasplantadas. Cuando resplandecieron como luciérnagas en la noche, supimos que seguían vivas", explicó.