La acidez gástrica es clave en la salud de los huesos, según estudio

MADRID, 17 (EUROPA PRESS

La acidez gástrica juega un papel clave en la regulación de los niveles adecuados de calcio necesarios para mantener los huesos sanos, según un estudio del Centro Médico Universitario de Hamburg-Eppendorf en Alemania. El estudio, que se publica en la edición digital de la revista 'Nature Medicine', podría tener implicaciones en un trastorno denominado osteopetrosis así como para los pacientes que toman inhibidores de la bomba de protones en enfermedades gastrointestinales como las úlceras pépticas.

La osteopetrosis es un trastorno caracterizado por un aumento excesivo y patológico de la masa ósea. En un subgrupo de estos pacientes existe también evidencia de osteopetrorickets o raquitismo, huesos frágiles debido a bajos niveles de calcio. Evidencias recientes han apuntado asociaciones de la osteopetrosis con las mutaciones en el gen TCIRG1 que codifica una subunidad de una bomba de protones necesaria para la actividad adecuada de las células que reabsorben el hueso, los llamados osteoclastos.

Los científicos, dirigidos por Michael Amling, muestran que los ratones mutantes para Tcirg1 tienen un fenotipo de raquitismo, mientras que históricamente, los ratones con mutaciones en otros genes que también controlan la actividad de los osteoclastos tienen sólo un fenotipo de osteopetrosis, lo que indica que estas dos enfermedades son distintas.

Los autores también investigaron por qué el funcionamiento de los osteoclastos se ve afectado en ambas enfermedades aunque el raquitismo se produzca sólo en una y no en otra. Muestran que Tcirg1 se expresa también en las células de los intestinos que controlan los niveles de pH gástrico y que los ratones mutantes para Tcirg1 tienen un pH gástrico anormalmente elevado. Los resultados sugieren que una combinación de defectos en la reabsorción de huesos y en el pH gástrico, probablemente que afecta a la absorción del calcio de la dieta, explica el fenotipo del raquitismo.

El estudio muestra que los defectos en la actividad de la bomba de protones conducen a enfermedades óseas distintas dependiendo de qué tipo de célula esté afectada. Estos resultados podrían tener importantes implicaciones clínicas para los pacientes que toman inhibidores de la bomba de protones que se utilizan para tratar varios trastornos gastrointestinales, a medida que las alteraciones en el pH gástrico debidas a estos fármacos podrían reducir la absorción de calcio, debilitando los huesos.