La presidenta de la Sociedad de Psiquiatría aconseja el uso de psicofármacos en el embarazo con "un riguroso control"

BILBAO, 23 (EUROPA PRESS)

La jefe Clínico de Psiquiatría del Hospital Santiago de Vitoria y presidenta de la Sociedad Vasco Navarra de Psiquiatría, Ana González-Pinto, afirmó hoy que el tratamiento de una enfermedad psiquiátrica aconseja el uso de psicofármacos durante el embarazo "siempre bajo un riguroso control y bajo medidas de revisión extremas". "La realidad es que trae consigo peores consecuencias para el hijo y para la madre que ésta esté enferma a que tome determinados medicamentos", explicó.

La Sociedad Vasco Navarra de Psiquiatría celebrará mañana en Bilbao una Jornada sobre 'Tratamiento con psicofármacos durante el embarazo y la lactancia', que reunirá a alrededor de 150 especialistas de disciplinas como la Psiquiatría, la Ginecología o la Pediatría.

La presidenta de esta entidad señaló que el uso de psicofármacos durante el embarazo y la lactancia es "un tema delicado y controvertido" ya que "las indicaciones, tanto para su administración en pacientes nuevos como el mantenimiento o supresión de tratamientos en curso durante este periodo, se basan en conceptos difusos como la gravedad del cuadro clínico".

Asimismo, indicó que el empleo de psicofármacos en el embarazo genera una decisión "compleja" para el psiquiatra que implica valorar las posibles complicaciones de las enfermedades psiquiátricas durante el mismo y, por otro lado, los riesgos potenciales de la exposición fetal a los psicofármacos.

En este sentido, apuntó que la sociedad "tiene asimilado que no es bueno medicarse" durante el embarazo y la lactancia, pero a su entender "es preciso tranquilizar a la población que necesita hacerlo durante este periodo". "La realidad -afirmó- es que trae consigo peores consecuencias para el hijo y para la madre que ésta esté enferma a que tome determinados medicamentos, siempre bajo un riguroso control y bajo medidas de revisión extremas".

Según indicó, "no se han realizado, por motivos éticos y de salud obvios, investigaciones en mujeres embarazadas que permitan esclarecer las ventajas e inconvenientes del uso de psicofármacos durante el embarazo y la lactancia". Sin embargo, añadió, "este desconocimiento se contrarresta, en parte, con la revisión de la evolución de las mujeres -y de sus hijos- que han tomado psicofármacos a lo largo de este periodo".

La presidenta de la Sociedad Vasco Navarra de Psiquiatría subrayó que las enfermedades psiquiátricas no tratadas o tratadas inadecuadamente en la mujer embarazada "pueden llevar a un escaso cumplimiento de los controles prenatales, una nutrición inadecuada, un aumento del consumo de medicamentos sin control médico, un incremento en el consumo de tabaco y alcohol y otras complicaciones en los vínculos familiares".

Asimismo, explicó que la Food and Drug Administration (FDA) no ha aprobado ningún psicofármaco para su uso durante el embarazo, por lo que su empleo depende de la valoración de los riesgos y los beneficios que se pueden obtener con el tratamiento. "Esta decisión debe ser consensuada con la embarazada y su pareja, y todo debe quedar asentado en la Historia Clínica", aseguró Ana González-Pinto, que agregó que "la estabilidad de la mujer durante el embarazo también es fundamental".