C-LM contará con 1,5 millones de euros para mejorar el seguimiento de pacientes crónicos y polimedicados

MADRID/TOLEDO, 25 (EUROPA PRESS) El Ministerio de Sanidad y Consumo ha destinado un total de 27 millones de euros a las comunidades autónomas --Castilla-La Mancha contará con 1,5 millones de euros-- para que desarrollen nuevos programas de atención a enfermos crónicos y polimedicados con los que se mejore el seguimiento a estos pacientes y se reduzcan los errores en la prescripción y administración de sus tratamientos. En concreto, Castilla-La Mancha recibirá este año 1,2 millones de euros para desarrollar un programa de mejora de la calidad en la atención a los pacientes polimedicados; 167.842 euros para programas en prevención de VIH/Sida; y 104.058 euros en planes de prevención y promoción de la salud, especialmente en el ámbito de las enfermedades emergentes, reemergentes y de especial relevancia. De este modo, y según acordó hoy el titular del ramo, Bernat Soria, con los consejeros autonómicos en el marco del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), con esta partida "se podrán crear 500 nuevos empleos" para mejorar el seguimiento a estos pacientes desde Atención Primaria y el ámbito de la Farmacia, ya que, según explicó Soria, "hay que trabajar más en la prescripción farmacéutica". El reparto de fondos se hará según el criterio poblacional, y las acciones específicas a desarrollar se centrarán en el control y seguimiento de tratamientos y de pautas posológicas; la ayuda al cumplimiento mediante apoyo presencial; el control de eficacia y eficiencia de los tratamientos; la detección de efectos adversos y de errores de medicación; la educación sanitaria a los pacientes, y acciones concretas para evitar la acumulación de medicamentos sin usar. El paciente polimedicado es aquel que toma cinco o más medicamentos de forma continuada y durante un periodo igual o superior a seis meses, y es precisamente este elevado número de medicamentos lo que provoca muchos problemas de salud en estos pacientes, algunos de los cuales requieren incluso atención hospitalaria en urgencias. Según explicó Soria, el nivel de errores en la medicación de estos pacientes es inferior a un 10 por ciento "aunque esto ya es suficiente para prestarle la atención suficiente y tratar de minimizar el problema". Esta acción se enmarca dentro del programa ministerial de desarrollo de políticas de cohesión sanitaria, de formación para facultativos médicos y farmacéuticos, y de educación sanitaria de la población para favorecer el uso racional de los medicamentos. El cumplimiento de los objetivos será posible con la revisión sistemática de la efectividad de los tratamientos de los pacientes. El resultado de las revisiones se pondrá a disposición del médico responsable del paciente para la eventual toma de decisiones en relación a su tratamiento, en el marco de la más estrecha colaboración entre profesionales. CASTILLA-LA MANCHA Según explicó el consejero de Presidencia, José Valverde, presente en la reunión, estos fondos inciden en las políticas que el Gobierno de Castilla-La Mancha lleva a cabo en materia de de salud pública y calidad asistencial desde la Consejería de Salud y Bienestar Social y el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha. Valverde recordó que el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha tiene en vigor un Plan Estratégico de Seguridad de los Pacientes, en el que se incide en la prevención de los posibles errores derivados de la utilización de los medicamentos, informó la Junta en nota de prensa. Además, la Consejería de Industria, Energía y Medio Ambiente colabora con el Sistema de Recogida Selectiva de Envases y Resto de Medicamentos (Sigre) para una correcta retirada de los medicamentos sin usar y evitar así que acaben en la basura y tirados por el desagüe, con el consecuente impacto ambiental que genera esa actuación. En cuanto a los fondos de prevención del VIH irán a programas preventivos destinados a usuarios de las drogas por vía parenteral, a jóvenes, a las personas que ejercen la prostitución y a hombres con prácticas homo o bisexuales; así como al uso del preservativo masculino y femenino; a la detección precoz de la infección por VIH y de prácticas de riesgo; y a la prevención de la transmisión de las personas que viven con el virus y en inmigrantes. También se potenciará la lucha contra el estigma y la discriminación de las personas afectadas.