El 68,4% de los hogares riojanos recicla los medicamentos sobrantes, según concluye un estudio

LOGROÑO, 19 (EUROPA PRESS)

El 68,4% de los hogares riojanos deposita los restos de medicamentos en los puntos instalados para tal efecto en las farmacias, según se desprende de la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 realizada por el Instituto Nacional de Estadística.

En La Rioja se recogieron una media mensual de 5,81 kilos de medicamentos por cada 1.000 habitantes, lo que sitúa a la región como la cuarta comunidad autónoma que más colabora con el reciclado de medicamentos, según se recoge en una nota.

La encuesta indica que los restos de medicamentos están en el grupo de los residuos generados en el hogar que más se reciclan, junto con el papel y el cartón, el vidrio, el plástico o las pilas.

Este hábito está cada vez más extendido en la sociedad española, lo que se manifiesta en un aumento de la participación ciudadana en La Rioja, que se mantiene desde marzo de 2002, fecha en la que se implantaron en la comunidad estos denominados puntos SIGRE de reciclaje.

BENEFICIOS MEDIOAMBIENTALES Y SANITARIOS

A los beneficios medioambientales derivados de esta mayor concienciación y participación ciudadana, hay que sumar el beneficio sanitario derivado de retirar de los hogares los medicamentos caducados, en mal estado de conservación o que ya no se recuerda para qué fueron prescritos.

El 73% de la población considera que automedicarse con los restos de medicamentos sobrantes, que se han guardado en el botiquín al finalizar un tratamiento, puede entrañar algún riesgo para su salud o la de su familia.

Este dato se recoge en el estudio de opinión realizado por SIGRE Medicamento y Medio Ambiente a nivel nacional para conocer los hábitos sanitarios y medioambientales de los españoles sobre el uso del medicamento.

En el estudio se destaca que 8 de cada 10 ciudadanos opinan que desprenderse inadecuadamente de los restos de medicamentos puede resultar perjudicial para el medio ambiente.

Esto confirma que a pesar de que no se considera que los medicamentos sean los residuos domésticos que pueden resultar más perjudiciales para el medio ambiente, el ciudadano tiene un alto grado de concienciación sobre la necesidad de desprenderse de ellos correctamente.

De esta forma, el ciudadano opina que otros residuos que se generan en los domicilios particulares requieren de una mayor atención, por ser potencialmente más perjudiciales para el medio ambiente, como por ejemplo, las pilas, los aparatos electrónicos o los fluorescentes.