La OMS alerta contra la 'bomba de relojería' oculta tras la tuberculosis resistente

PEKÍN, 1 (EUROPA PRESS/Débora Altit) La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó hoy contra el peligro de las cepas de tuberculosis resistentes al tratamiento con fármacos, que se han convertido ya en la mitad de los nuevos casos registrados cada año, multiplicando el riesgo de que la enfermedad se convierta en incurable con la medicación actual. "Es una situación destinada a escaparse fuera de control. Llámenlo como quieran, una bomba de relojería o un polvorín, en cualquier caso se trata de una situación potencialmente explosiva", declaró hoy la directora general de la OMS, Margaret Chan. Las autoridades sanitarias de los 27 países con mayor número de afectados de tuberculosis se reúnen estos días en Pekín, para buscar soluciones a una enfermedad que se cobra cada año 1,7 millones de vidas. India y China son, por este orden, los que registran mayor número de enfermos. "Es una verdadera alarma. Cepas resistentes están circulando entre la población general, expandiéndose ampliamente y de forma silenciosa en un magma creciente de infección latente", aseguró Chan. "Si no se hace frente a la tuberculosis resistente a múltiples fármacos, va a sustituir a las cepas susceptibles a la medicación", agregó. El primer día de encuentros dio para ofrecer un sinnúmero de datos. Como que la resistencia ya se ha convertido en un problema de base en la mitad de las infecciones, independientemente de lo adecuado del tratamiento dictado. O que menos del 3% de los enfermos están siendo tratados respetando las recomendaciones de la OMS. El número de países en los que se han registrado cepas resistentes a fármacos múltiples ascienden a 55. En China, por ejemplo, se ofrece tratamiento gratuito a los enfermos, pero no a aquellos que presentan resistencia a múltiples fármacos. Un tratamiento efectivo contra estos tipos de cepas exige tomar medicación durante dos años, y hasta 20 pastillas diarias; el coste del tratamiento puede ascender a 10.000 yuanes (1.108 euros), es decir, la mitad de medio año de salario para un chino urbano de clase media.