Sólo uno de cada cinco bebés se somete a un cribado neonatal ampliado

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

La mayoría de recién nacidos en España pasan por un programa de cribado neonatal para identificar determinadas de origen genético, endocrino, metabólico o infeccioso, aunque sólo uno de cada cinco (20%) se somete a un cribado ampliado con la detección de más de cinco enfermedades, según datos de la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC).

De hecho, la mayoría de programas realizan la detección de entre dos y cinco enfermedades, incluyendo los habituales --desde los años 60-- de la fenilcetonuria (PKU) e hipotiroidismo congénito, aunque según el presidente de esta entidad, José Luis Marín, "el desarrollo tecnológico permite hacer numerosos análisis a bajo coste, también automatizados, de muy diversas enfermedades raras, especialmente trastornos metabólicos y afecciones genéticas en general".

A pesar de que en 2006 un informe presentado en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) alertara de la necesidad de homogeneizar estos programas en todas las comunidades autónomas, actualmente siguen existiendo desigualdades entre unas y otras.

Así, Galicia fue pionera en este campo al ampliar su programa de cribado en el 2000, mientras que Murcia y Andalucía también tienen programas de cribado neonatal ampliado. Por su parte, Aragón y Extremadura están en proceso de ampliación del mismo, y otras como País Vasco han adquirido la tecnología para poder hacerlo pero "hasta el momento ha implementado solo una patología, además de las clásicas".

Mediante el uso de pruebas analíticas, realizadas sobre una pequeña cantidad de sangre extraída del talón del recién nacido, se identifican los niños que pueden estar afectados por determinadas patologías. Este diagnóstico precoz es fundamental, dado que una actuación sanitaria en los primeros días de vida, puede conducir a la eliminación o reducción significativa de la morbilidad, mortalidad o discapacidades asociadas a ese tipo de enfermedades.

Por ello, la SECQ pide que los programas de cribado neonatal han de garantizar el acceso equitativo y universal de todos los recién nacidos, independientemente de cualquier variable personal y de su lugar de nacimiento.

FALSOS POSITIVOS

Por otro lado, los programas de detección pueden proporcionar algunos casos de falsos positivos que generan angustia en las familias, aseguró Marín, por lo que los profesionales deben "trabajar para minimizar al máximo estos casos y dar asistencia a las familias afectadas con el apoyo necesario para que esa información tenga el menor efecto posible sobre ellas", apuntó.

"La prevención siempre es coste-efectiva y sabemos que en medicina las cosas casi nunca son blancas o negras", según el presidente de la SECQ, quien pidió "un mayor conocimiento de estas enfermedades y con mayor equidad para nuestros recién nacidos, sin olvidar que necesitamos el aval de los Comités de ética para realizar adecuadamente nuestra tarea".