Casi la mitad de los médicos de Primaria de la Comunitat afirma no estar capacitado para atender Salud Mental

El 66 por ciento de los facultativos valencianos admite no estar seguro de haber acertado el diagnóstico

VALENCIA, 17 (EUROPA PRESS)

El 46 por ciento de los médicos de Atención Primaria de la Comunitat Valenciana admite no estar capacitado para atender los problemas de salud mental que acuden a su consulta, según el estudio 'Diagnósticos y Prescripciones en Salud Mental, Atención Primaria e Incapacidad Laboral Temporal', financiado por la Secretaría de Estado de la Seguridad Social, dependiente del Ministerio de Trabajo.

El informe, realizado por el psicólogo clínico, jurídico y forense Santiago Mario Araña Suárez y al que ha tenido acceso Europa Press, muestra la situación de la Salud Mental en el Sistema Nacional de Salud (SNS) teniendo en cuenta los datos de siete comunidades autónomas: Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, Murcia, Valencia, que, en definitiva, representan casi el 80 por ciento de la atención total española.

El documento, que ya se encuentra en manos de la Secretaria de Estado de la Seguridad Social y del director general de la Seguridad Social, refleja déficits pronunciados a la hora de diagnosticar y tratar enfermedades mentales en los médicos de Atención Primaria y en todas las comunidades autónomas.

De hecho, el 65,8 por ciento de los médicos de Atención Primaria de la Comunitat Valenciana afirma no estar seguro de no haber confundido el diagnóstico que efectúa y un 73,9 por ciento considera que el problema en salud mental no es fácilmente identificable.

"Las consecuencias de este dato detectado pueden traducirse en una asignación etiológica errónea a un mismo o distinto síntoma presentado como queja principal por un paciente que, no sólo a nivel asistencial sanitario sino a la hora de prescribir Baja Laboral, pueda ser determinante para la duración de la baja y para la asignación de un diagnóstico y selección del tratamiento, afectando a la evolución terapéutica del sujeto, o su empeoramiento", señala el informe.

Dentro del informe se puede observar que gran parte de los médicos toman como referencia, el 28,8 por ciento en el caso de la Comunitat, "y de forma contraria a la patología médica", un sólo síntoma para conocer la patología del paciente. Como consecuencia, se produce "una confusión generalizada" en los diagnósticos y los tratamientos, lo que podría significar que un alto porcentaje de la población con trastornos de tipo mental está mal diagnosticada.

Además, para el 48,6 por ciento de los facultativos valencianos de Atención Primaria cuando se acude a solicitar una repetición de receta, "la comprobación de la evolución del paciente, es una conducta inexistente" y el 55,9 por ciento de los galenos valencianos no cree que la coordinación actual con la Unidad de Salud Mental sea eficiente. No obstante, sólo el 35,1 por ciento preferiría que estos casos fueran tratados directamente por el especialista desde la primera consulta.

FORMACIÓN PARA UN MEJOR TRATAMIENTO

En la Comunitat de Valencia, en este Programa Nacional de la Secretaria de Estado para la Seguridad Social, han participado expertos en Salud Mental como el doctor Salvador Porras, psiquiatra del Hospital de Elda, y José Martínez, psicólogo clínico y enfermero en Alicante. A juicio de estos profesionales, tal como se refleja en el Informe, debido a estas carencias, la Salud Mental se ha convertido en una de las patológicas con procesos médicos más largos y costosos para el SNS.

Asimismo, estos expertos consideran que para minimizar los falsos positivos y el sobrediagnóstico debe producirse un cambio en el modelo asistencial, ya que "esta deficiencia de base se arrastra no sólo desde la formación médica básica --pero incompleta respecto a Salud Mental--, sino que es un déficit a nivel normativo, no totalmente superado", advierte el informe.

Por tanto, la formación que reciben los médicos de Atención Primaria "es otro factor que no logra mejorar los rendimientos en el diagnóstico, ni facilitan una correcta coordinación con el especialista en Salud Mental".

En este sentido, el informe avala la necesidad de efectuar "cambios inmediatos" en los Centros de Atención Primaria para optimizar este funcionamiento actual, donde el Médico de Atención Primaria necesita compensar su cualificación con formación en Terapia de Conducta y Psicofarmacología, compartiendo su nivel de intervención, de forma interdisciplinar con otros profesionales: psiquiatras con formación complementaria en Terapia de Conducta, psicólogos cualificados con formación en Clínica, Terapia de Conducta y Farmacología