El Ayuntamiento remarca la necesidad de prevenir enfermedades de agudeza visual entre los escolares más pequeños

PALMA DE MALLORCA, 11 (EUROPA PRESS) La regidora del área de Salud del Ayuntamiento de Palma, Begoña Sánchez, incidió en la "importante necesidad" de que los escolares de cuatro años de la capital balear participen en campañas de prevención de enfermedades relacionadas con la agudeza visual como es el caso de la Ambliopia, más conocida como 'Ojo Vago'. Es por ello que el Consistorio palmesano y la Clínica Baviera firmaron hoy un convenio de colaboración mediante el cual ambas instituciones se comprometen a realizar estudios oftalmoglógicos, totalmente gratuitos y voluntarios, a los escolares de los 103 centros escolares de la capital balear, con el objetivo de prevenir esta y otras enfermedades visuales que pueden no tener solución si no se realiza un diagnóstico a tiempo. Así lo expuso Sánchez en rueda de prensa, en la que remarcó que se trata de una campaña que se llevará a cabo "entre finales de este curso lectivo e inicios del siguiente", al tiempo que remarcó que "en estos días" se iniciará el proceso de contacto con los directores de estos centros --tanto privados como públicos y concertados-- para que conozcan "en mayor profundidad" este proyecto. Por su parte, la directora gerente de la Clínica en la capital balear, Marta Cánovas, hizo especial hincapié en que se trata de una campaña que se realiza a esta edad debido a que "las células del ojo no están aún desarrolladas del todo", por lo que detectar cualquier anomalía visual a tiempo es "primordial", por lo que informó de que si no se detecta a tiempo puede provocar "daños irreversibles" en el menor. Cabe destacar que esta es la primera ocasión que una clínica oftalmológica se hace cargo de estos estudios, ya que anteriormente, tal y como recordó la regidora, se realizaban revisiones escolares a través de la Seguridad Social --exactamente desde el año 1983 y hasta 2003--, pero con esta iniciativa "se pretende recoger el mayor número de datos posibles para conseguir mejores resultados", aseveró Cánovas. En este sentido, la directora gerente incidió en que más del 12% de los niños escolarizados presentan problemas de visión, mientras que el 80% padece algún trastorno refractivo como miopía, hipermetropía o astigmatismo. Asimismo, la ambliopía y el estrabismo son la segunda y tercera patología más frecuentes entre los escolares, siendo el más problemático la ambliopía, ya que sólo tiene solución durante los primeros años de la infancia. Con el objetivo de prevenir esta enfermedad es necesario conocer el origen de la ambliopía, por lo que Cánovas advirtió que en la mayoría de los casos el ojo vago se debe a una diferencia de graduación entre los dos ojos, a causa de una miopía o, más frecuentemente, una hipermetropía o un astigmatismo elevado, que hace que el cerebro favorezca el desarrollo de la visión en uno de ellos --el que ve mejor-- y deje de trabajar con el otro, convirtiéndolo en ojo vago. No obstante, también se puede deber a un problema de estrabismo, conocida como desviación ocular, que provoca o desviado y sólo utilice la que aporta el ojo que funciona correctamente una visión doble, y hace que el cerebro acabe anulando la información del ojo. De este modo, una vez entregados los informes posteriores a los padres de los infantes, la Clínica ofrecerá unos consejos relacionados con el 'modus operandi' a llevar a cabo para mejorar esta situación, así como el asesoramiento necesario en materia de los profesionales a los que consultar. No obstante, la Clínica Baviera recuerda que existen unas pautas que muestran la posibilidad de que el menor sufra algún tipo de defecto en la agudeza visual. SÍNTOMAS A TENER EN CUENTA Si los padres de estos niños observan que a la hora de leer o dibujar, su hijo se acerca o aleja excesivamente del papel, aparta la vista de lo que está viendo con demasiada frecuencia, cierra o entorna los párpados para mirar, o se frota continuamente los ojos, puede ser que éste sufra algún tipo de anomalía visual que puede repercutir en problemas en un futuro. No obstante, Cánovas aseguró que otros de los síntomas que aparecen en los escolares, y que pueden desembocar en ambliopía u otras deficiencias visuales son que tuercen la cabeza a ambos lados para fijarse en lo que está escrito en la pizarra, suelen tener los ojos llorosos o enrojecidos, padecen frecuentes dolores de cabeza, o que el sol les causa molestias o les cuesta adaptarse a la oscuridad.