La Comisión Europea dice que el recorte de prestaciones sanitarias en tiempos de crisis "es un ejemplo de mala economía"

SEVILLA, 14 (EUROPA PRESS)

La comisaria europea de Sanidad, Androulla Vassiliou, advirtió hoy a los estados miembros de que un "recorte" en las prestaciones sanitarias y sociales que actualmente se ofrece a los ciudadanos comunitarios como respuesta a la crisis económica supondría "un ejemplo de mala economía".

En el marco de la asamblea general que la Federación de la Industria Farmacéutica Europea (Efpia) está celebrando este año en Sevilla, Vassiliou admitió que "una de las principales preocupaciones" de la Comisión se centra precisamente en "reducir" los efectos que la crisis económica pueda acarrear en cuanto a las prestaciones sanitarias alcanzadas ya en los estados miembros.

De hecho, advirtió de la "relación directa" que existen entre la economía y la salud de las personas, hasta el punto de que una de las consecuencia de esta crisis económica "ha sido el incremento en un 25 por ciento en el número de suicidios y en un 15 por ciento el de nuevos casos psiquiátricos".

"Estos datos deberían de hacer pensar a los políticos antes de practicar cualquier tipo de política que pueda recortar las prestaciones sanitarias", alertó Vassiliou, durante su participación en la conferencia 'Desarrollo de la Salud, la llamada de la industria farmacéutica a la sociedad'.

Preguntada por si vería atractiva la introducción de medidas como el copago para sostener el sistema sanitario, admitió que este elemento puede presentarse de forma "atractiva" para algunos estados miembros, si bien se refirió también a lo "peligroso" que también puede suponer la aprobación de estas medidas, "ya que también pueden conducir a más desequilibrios" entre regiones. Con todo, reconoció que la Comisión "no puede imponer a los estados miembros el tipo de sistema sanitario a instaurar".

Por su parte, la representante de la Red Europea de Ciudadanos Activos Melody Ross ahondó igualmente en el vínculo que existe "entre una economía sana y un ciudadano sano, al tiempo que aprovechó para recordar que el acceso a la salud "es un derecho fundamental que debe llegar a todos, máxime en este contexto de crisis económica".

"No hay que aplicar recortes en la sanidad", reiteró esta experta, al tiempo que el economista escocés Peter Cornelius advirtió, en este sentido, de que el acceso a la salud siempre se 'rompe' por los más débiles.

Por su parte, el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, enumeró las fortalezas del sistema sanitario español, así como el "entendimiento" existente en la relación empresa-cliente entre la patronal farmacéutica española Farmaindustria y el Gobierno.

En este punto, destacó que el estado español destina alrededor del 6 por ciento de su PIB a gasto sanitario público, que invierte 15.000 millones de euros anuales en fármacos y que es "el mayor empleador del país, con 1,2 millones de puestos de empleo sanitario".

Con todo, señaló que el "éxito" del modelo español radica también en el "intervencionismo del Estado", ya que, según dijo, "permite garantizar y ampliar los derechos de los pacientes". En este contexto, aprovechó para reiterar que el Sistema Nacional de Salud (SNS) "mantendrá las actuales prestaciones sanitarias, pese a la crisis económica internacional".