Sanidad pide respeto a los profesionales que atienden a las niñas vacunadas y respalda el tratamiento que están ofreciendo

MADRID, 20 (EUROPA PRESS) El Ministerio de Sanidad y Consumo ha querido salir hoy al paso en defensa de las críticas que están recibiendo los facultativos del Hospital Clínico de Valencia encargados del cuidado de las dos niñas ingresadas por posibles reacciones adversas a la vacuna del virus del Papiloma Humano (VPH), pidiendo respeto para estos profesionales y asegurando que el tratamiento que se ofrece está siendo el adecuado en todo momento. Según afirmaron fuentes ministeriales consultadas por Europa Press, la actuación de los profesionales sanitarios de este centro "ha sido y es el correcto" en función de la sintomatología que han ido presentando desde su ingreso a principios del mes de febrero. Por ello, Sanidad respalda cualquier decisión que hayan tomado y pide "más respeto y dejar trabajar" a estos profesionales, que llevan más de un mes siguiendo el caso, "en lugar de criticar cada medida" que se toma en el Clínico. De hecho, el padre de una de las menores ingresadas ha pedido hoy a la dirección del centro que aparten a uno de los médicos que tratan a su hija por "coacciones psicológicas" a la menor que, según dijo, se encuentra "psicológicamente hundida". Según Sanidad, responsables de este departamento y el propio ministro Bernat Soria se han mantenido en contacto permanente con el portavoz de los familiares para informarles de cualquier novedad que se fuera produciendo y mostrarles todo su apoyo dado que entienden la angustia por la que están pasando. Sin embargo, explican las mismas fuentes, esto no justifica ninguna crítica hacia los profesionales que están tratando a las dos menores ya que, así, se cuestiona también la calidad del Sistema Nacional de Salud (SNS). Del mismo modo, Sanidad asegura que el Comité de Expertos creado para estudiar las causas que han propiciado ambos ingresos sigue trabajando para recabar la información necesaria acerca de lo sucedido. No obstante, advierte de que no se emitirá ninguna valoración oficial sin analizar bien las pruebas disponibles para no ofrecer conclusiones erróneas.