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TOLEDO, 18 (EUROPA PRESS)

Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones al Decreto que regulará la utilización confinada y la liberación voluntaria de los organismos modificados genéticamente (OMG), que a su juicio supone una "nueva imposición de las multinacionales" y encubre la política de hechos consumados que el Gobierno regional "viene siguiendo en la promoción de unas tecnologías incompatibles con la conservación de los recursos agrogenéticos locales, la agricultura ecológica y la seguridad alimentaria".

En nota de prensa la organización indica que Castilla-La Mancha tiene el "dudoso honor" de ser la quinta Comunidad Autónoma en superficie cultivada de transgénicos, unas 4.800 hectáreas.

En muchos casos, la avalancha de proyectos de experimentación de maíz transgénico en el territorio se efectúa a expensas de una Información Pública abierta y transparente, del debate social y, lo que es peor, del Principio de Precaución avalado por el Consejo de Europa de Niza de 2000, que exige tomar medidas que reduzcan la posibilidad de sufrir un daño ambiental grave, a pesar de que se ignore la probabilidad precisa de que esto ocurra.

Por ello los ecologistas reclaman la prohibición de los OMG, o la moratoria para Castilla-La Mancha; la retirada del mercado de variedades transgénicas; la oposición a cultivos con OMG tanto para alimentación humana como para otros usos; y el compromiso de las autoridades en el suministro fiable y seguro de semillas libres de transgénicos (Etiquetado de Contaminación Cero).

Piden también el mandato a los Consejos Reguladores de las DO a no permitir la comercialización de sus productos con transgénicos; la creación de la Dirección General de Promoción de la Agricultura Ecológica y del Instituto de Investigación de la Agricultura Ecológica, que fomenten la producción local, la ganadería extensiva con razas autóctonas y los sistemas agroecológicos.

Exigieron también una comisión de Seguimiento del Decreto integrado por funcionarios de la Junta, investigadores y docentes ligados a la Universidad, productoros y miembros de la sociedad civil, que vele por su cumplimiento y mejora; y la declaración de toda Castilla-La Mancha como Región Libre de Transgénicos.

"Exigimos un vuelco radical en la política agroalimentaria del gobierno regional, apostando por los mercados locales, la producción ecológica y de temporada, con semillas nativas, las denominaciones de origen, y la trazabilidad 'de la tierra a la mesa', con etiquetado que certifique la calidad y sostenibildad de nuestros productos, libres de transgénicos, y la rentabilidad social y económica de las actividades productivas de los hombres y mujeres del campo" indicaron.