Insultos y puñetazos: Así es el drama de los médicos agredidos en España


  • Fernando Paul, un médico de familia, no dudó en denunciar varias agresiones de un paciente y ahora vive intranquilo y acude a su trabajo con miedo.

  • De los 361 casos de violencia que se contabilizaron en 2015, el 32% de ellos acabó con lesiones, casi el doble que el año anterior (18%).

Fernando Paul, de verde

Fernando Paul, de verde

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"Me pegaron un puñetazo por la espalda y desde entonces no trabajo tranquilo". Así de tajante ha sido Fernando Paul, un médico de familia que no dudó en denunciar los hechos a su colegio. Paul ha sufrido varias agresiones verbales y también físicas en el ámbito de su trabajo, en Urgencias del Hospital de Jerez de la Frontera.

El Dr. Paul ha puesto en valor la ayuda recibida por el Colegio de Médicos de Cádiz, en especial, por la asesoría jurídica, que le ha acompañado en todo el proceso judicial. Para él, la denuncia es la mejor forma de seguir trabajando, a pesar del miedo, y demostrar a las Administraciones y a la sociedad en general que agredir e insultar a un médico no puede salir gratis.

"El paciente quería una baja voluntaria y al no dársela, uno de los familiares me dio un puñetazo por la espalda sin poder defenderme", recuerda Paul.

Relató que, según su experiencia y la de otros casos cercanos, las agresiones suelen ser más de familiares que de pacientes, que reclaman que se les atienda antes o por disconformidad con el criterio médico, denegación de una prueba que solicitan o por exigencia de ingreso. Y dijo que, en estas situaciones se llega con facilidad al insulto y a la amenaza y, de ahí, a la agresión.      

"Cuando se produce una agresión de este tipo se rompe la relación médico-paciente. Ante este escenario, el profesional se plantea si realmente está realizando bien su trabajo. Esa reacción genera inseguridad en el médico de cara a futuras actuaciones."

"Lo peor de las agresiones son las secuelas psíquicas que te dejan". Paul recuerda el testimonio de una compañera que fue agredida verbalmente hace cuatro años pero hasta hace una semana no se enteró de la noticia. "A mi compañera la estuvieron agrediendo, insultando y amenazando durante varios meses y hoy por hoy no puede volver a su puesto de trabajo por inseguridad". 

361 agresiones en 2015

En los tres últimos años, los datos registrados por el Observatorio Nacional de Agresiones siguen revelando una prevalencia sostenida de estas conductas violentas en el ámbito sanitario (354, 344 y 361 agresiones en 2013, 2014 y 2015), pero con una tendencia descendente desde 2010 (451) en que se creó el Observatorio Nacional de Agresiones.

La OMC, junto con los 52 Colegios de Médicos de toda España, puso en marcha este Observatorio a raíz de la muerte, en 2009, de la Dra. María Eugenia Moreno, una residente de 34 años que fue asesinada por un paciente cuando se encontraba trabajando en el centro de salud de Moratalla (Murcia). 

Lesiones, amenazas, coacciones, maltrato, injurias y/o vejaciones centran la mayor parte de las 2.419 agresiones que han sufrido los médicos en el ejercicio de su profesión en toda España en los cinco últimos años, según los datos del Observatorio. De los 361 casos de violencia que se contabilizaron en 2015, el 32% de ellos acabó con lesiones, casi el doble que el año anterior (18%).  

Medidas de prevención

Botón del pánico, Servicios de seguridad o cámaras son algunas de las medidas de prevención que se deben tomar para que no haya más agresiones. Otra de las medidas de prevención puestas en marcha por la corporación médica ha sido el Curso de Prevención y Abordaje de las Agresiones, de la Fundación para la Formación de la OMC, que ya ha contado con dos ediciones y ahora proyecta una tercera. Con él, se pretende formar a los profesionales y darles pautas de actuación para enfrentarse a este tipo de situaciones que repercuten en la vida personal, profesional y, en muchas ocasiones, en la propia salud del médico.

Por comunidades autónomas, las que han registrado un mayor número de agresiones denunciada en los colegios han sido Madrid (77), Andalucía (66) y Valencia (50), aunque la incidencia mayor por mil colegiados se ha producido en Melilla, Extremadura y Ceuta.  

Del estudio, se desprende un porcentaje similar de agresiones según sexo: el 50,4% de los agredidos son mujeres y el 49,6% hombres. En cuanto al ámbito sanitario de ejercicio, sigue siendo el público donde se producen la gran mayoría de este tipo de conductas violentas, con un 86% de los casos, mientras que en el sector privado se han producido el 14%, experimentando este último un ligero aumento respecto al año anterior (13%).

Y, por sexo, en el sector público, el 51,3% de los agredidos son mujeres y el 48,7% hombres y, en el sector privado, el 55,1% fueron hombres y el 44,9% mujeres.

Y, sobre el ámbito donde se produce la agresión, sigue siendo la Atención Primaria la que se lleva la mayor parte (50%), frente a la Hospitalaria (32%); las urgencias hospitalarias y de Atención Primaria tienen un porcentaje de un 11% y un 8% cada una de ellas.

Perfil del agresor

De los agresores, el 39% son pacientes programados, es decir, con cita previa; el 31% son familiares y el 27% pacientes no programados.  

En cuanto a las causas principales de las agresiones, el 36% se producen por discrepancias en la atención médica; el 15% por discrepancias personales; el 14% por el tiempo en ser atendido; el 11% por no recetar lo propuesto por el paciente; el 5% por informes no acordes a sus exigencias; el 4% por el mal funcionamiento del centro; el 3% en relación a la incapacidad laboral, y el 12% por otras causas.

Del total de agresiones, en el 32% de los casos provocaron lesiones, de las cuales el 55% fueron físicas y el 45%, psíquicas y el 15,5% conllevaron baja laboral, que aumentó desde el 12% del año anterior.

Hasta 64 sentencias desde 2010

En 2015, desde el Observatorio se analizaron 64 sentencias, de las cuales, el 41% de las agresiones fueron condenatorias; el 22% absolutorias y en el 3% de los casos, se llegaron a acuerdos.

Con la reforma del Código Penal que entró en vigor el 1 de julio de 2015, que considera actos de atentado los cometidos contra los funcionarios docentes o sanitarios que se hallen en el ejercicio de las funciones de su cargo, se han fallado 18 sentencias como delito de atentado contra la autoridad; 29 fueron falladas como delitos leves; 5 como delitos graves y el resto como falta por lesiones, amenazas, maltrato o falta de orden público.

De todas ellas, a 16 se ha impuesto prisión y 17 conllevaron privación y derecho de inhabilitación; 8 se han fallado con medidas de seguridad y la mayor parte, 37, con multas, en la mayoría de los casos, de una cuantía insignificante. El análisis de estas sentencias muestra una gran variabilidad en la falta de unificación de criterios por parte de los órganos judiciales a la hora de tipificar las agresiones por lo que el Observatorio trabaja para que se unifique la tipificación judicial en todas las CC.AA.